Cuarteto de Nos es una banda de rock formada en Montevideo hace 42 años, pero que hace honor a la famosa frase de la conductora argentina Mirtha Legrand: “El público se renueva”. Prueba de ello fue lo vivido anoche en el Gran Galpón del Puerto de Asunción.
Lea más: Natanael Cano, Danna, Belinda y Kany García, entre los estrenos musicales latinos
La agrupación se presentó ante una audiencia eufórica, de distintas edades, que prácticamente copó el recinto para disfrutar del show enmarcado en el “Puertas Tour 2026″. Durante dos horas, el quinteto musical recorrió no solo canciones de su álbum más reciente, sino también éxitos de toda su carrera.
Las imágenes de puertas en la pantalla Led del escenario marcaron el inicio del show con “Puertas”, una canción que habla de ese camino de autodescubrimiento, que el público recibió con gran energía.
Le siguió “El hijo de Hernández”, convertida ya en un clásico de la banda, al igual que “Ya no sé qué hacer conmigo” y “Lo malo de ser bueno”, que contó con un destacado solo de guitarra de Gustavo “Topo” Antuña. Las tres fueron intensamente coreadas y celebradas por los presentes.

“Muy buenas noches ¡Qué enorme placer estar nuevamente en Paraguay! Gracias por esta convocatoria", expresó el vocalista Roberto Musso, agradeciendo el cariño hacia la banda. Luego pasó a explicar el principio físico de la entropía, a modo de introducción de la canción “Algo mejor que hacer”.
La banda abrió otra de las puertas de su álbum más reciente para presentar “En el cuarto de Nico”. Luego invitó al público a compartir un “Flan”.
Musso recordó que Mary Shelley tenía solo 18 años cuando escribió “Frankenstein”, un monstruo inmortal cuya debilidad fue comenzar a sentirse fuera de lugar. Así llegó “Frankenstein posmo”, que canción que habla de un hombre solitario y saturado de datos e información.
El Cuarteto de Nos llegó a otra de sus puertas en la que “Ganaron los malos”, para luego poner a bailar al público con un ritmo de cumbia e invitar a despertar a “Mario Neta”, un personaje absorbido por el sistema.

Ofreciendo una breve clase de Historia, Roberto Musso recordó al político griego Alcibíades quien, salpicado por hechos de corrupción, decidió cortar la cola de su perro para desviar la atención.
“Así nació la cortina de humo”, señaló el cantante, dando paso a la canción “El perro de Alcibíades”, un tema que por estos días está muy vigente en nuestro país.
“Vida ingrata” siguió en el repertorio de la banda, así como el “Contrapunto para humano y computadora”, una payada que refleja un crudo diálogo entre Musso y una voz de IA, que fue acompañada con palmas por el público.
La gente también acompañó con palmas la intro de “Esplín”, para luego cantar con todas las fuerzas la emotiva “No llora”, que contó con una potente introducción con una guitarra eléctrica.

“Rorschach” fue otra de las canciones que entregó la banda, antes de que Musso celebre la vista que tenía del público desde el escenario: “Estamos disfrutando lo maravilloso que se ve desde acá”.
Para subir el autoestima llegó “Me amo”, que fue intensamente coreada. Luego, acompañado por un sonido de percusión, el cantante volvió a hablar con el público, recordó que estuvieron comiendo surubí y chipa, antes de ofrecer una filosófica presentación a sus compañeros de banda.
Así fueron presentados el guitarrista Gustavo “Topo” Antuña, el bajista Santiago Marrero, el tecladista, guitarrista Luis “Lucho” Angelero y el baterista Álvaro “Alvin” Pintos.
Ya sobre el final llegó el “Maldito show”, seguido por la celebrada “Cinturón gris”, una canción que habla de la necesidad de sentirse vistos. Con el público coreando intensamente llegó la enérgica “Invierno del 92″.

Al grito de “cuarteto...cuarteto” y “otra, otra”, el público pidió el retorno de la banda al escenario. Con una máscara en la mano, Musso presentó la canción “Cara de nada”. Para luego despedir la fiesta al ritmo de “Yendo a la casa de Damián”.
Niños, jóvenes y adultos vivieron este reencuentro con el Cuarteto de Nos, una agrupación que desde el humor, la ironía, las referencias históricas, literarias y filosóficas, habla de frente acerca de diferentes problemáticas muy actuales como la soledad, la sociedad hiperestimulada por el consumo y la tecnología, así como la corrupción y las injusticias sociales.
La apertura del show estuvo a cargo de la cantautora paraguaya Mavi, que se presentó acompañada por un guitarrista y un percusionista.
