“Dragon Ball” mantiene su nivel de poder con “Super héroe”

“Dragon Ball” hace el salto a la animación por computadora sin perder demasiado lustre visual y manteniendo el mismo encanto que ha mantenido a la serie, en sus múltiples formas, en vigencia en todo el mundo.

Dragon Ball Super Super Heroe película
Toei

Ya no muy lejos de su cuarta década consecutiva como uno de los principales embajadores mundiales de la animación y los cómics japoneses, la saga Dragon Ball de Akira Toriyama regresa a las salas con otro largometraje que aunque probablemente no sumará nuevos adeptos al universo de Gokú y compañía - algo que a estas alturas claramente ni siquiera es su objetivo - pero debería tener más que satisfechos a los fans con sus generosas dosis de humor y espectacular acción.

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La historia gira en torno a la Patrulla Roja, enemigos de la niñez de Gokú que pasaron de ser una fuerza militar a un conglomerado tecnológico, quienes convencen al joven genio Hedo de crear dos androides capaces de derrotar a Gokú y sus amigos, luego de convencerlo de que estos son invasores extraterrestres que buscan conquistar la Tierra.

En esta película, Dragon Ball transiciona completamente a la animación por computadora, aunque manteniendo un estilo que emula los dibujos tradicionales, y el resultado es mixto.

La mayor parte del tiempo los personajes se ven muy bien, los escenarios – en especial cuando se ven en tomas estáticas - son bellos y la libertad de movimiento que la animación por computadora otorga a los realizadores les permite crear algunas escenas de pelea genuinamente asombrosas que comunican de forma brillante la supervelocidad y la fuerza destructiva de los peleadores, siguiendo sus vuelos supersónicos o transmitiendo de forma palpable la fuerza descomunal de los golpes.

Ninguna de las peleas tiene el nivel de espectacularidad de las de la película anterior, Dragon Ball Super: Broly, que también usaba animación por computadora pero desplegada de una forma más estratégica e integrada con técnicas tradicionales; pero la magnitud y el deslumbre visual de lo que ofrece Súper héroe sigue siendo considerable.

Sin embargo, de vez en cuando los entornos caen el nivel de detalle de un juego de PlayStation 2 y la calidad de la animación por momentos desciende a niveles que recuerdan a algunos de los menos agraciados experimentos del anime con los efectos digitales – nada tan grave como la pésima adaptación televisiva del clásico literario Berserk, por ejemplo, pero aún así las ocasionales caídas en la calidad de la animación son notables.

En cuanto a la historia, mirándola a grandes rasgos la cosa se desarrolla como uno esperaría de Dragon Ball, ya que Súper héroe se adhiere fielmente a la fórmula de traer a un nuevo villano ultrapoderoso para zarandear a nuestros héroes hasta que el protagonista encuentra la forma de desbloquar un nuevo nivel de poder que le permita salvar el día.

Pero el guion escrito por el propio Akira Toriyama empapela esa vieja fórmula con suficiente encanto y humor, además de algunas decisiones muy acertadas, que le dan la suficiente frescura y entretenimiento a la historia para lograr que se sienta como más que simplemente otra película de Dragon Ball.

Quizá la decisión más inspirada es la de dejar de lado a los protagonistas más habituales de la saga, Gokú y Vegeta, dejándolos en otro planeta relegados básicamente a un cameo casi totalmente divorciado de los eventos del filme, y permitir que Piccolo, un personaje que ha estado relegado a un rol secundario que le queda chico más o menos desde luego de la primera mitad del primer arco argumental de Dragon Ball Z, tome el protagonismo para variar.

Apelar a la nostalgia en esta época del cine se ha vuelto demasiado común y ocasionalmente perezoso, pero películas recientes como Matrix Resurrecciones o Top Gun: Maverick han demostrado que se puede hacer bien, y lo nuevo de Dragon Ball también le pone empeño con la forma en que la película hace eco de la relación paternal que se desarrolló entre Piccolo y Gohan en aquellos primeros capítulos de Dragon Ball Z, a lo que Toriyama retorna de formas sutiles y bombásticas a lo largo del filme.

Es “fan service”, sin duda, pero basado en los personajes y su historia desarrollada literalmente a lo largo de décadas en vez de simples referencias perezosas.

Y aunque algunos ejemplos del humor de la película se sienten algo anticuados, la película está llena de comedia basada en pequeños e ingeniosos detalles – como el segundo al mando del nuevo jefe de la Patrulla Roja que parece estar muy orgulloso de sus presentaciones audiovisuales, al punto de asegurarse de ponerles créditos siempre – y aunque el villano principal de la película no tiene mucha personalidad, Hedo y sus dos androides Gamma son inmediatamente entrañables, y están diseñados con todo el carisma y expresividad que Toriyama siempre supo plasmar en sus dibujos.

Dragon Ball Super: Super héroe no va a convertir a nadie que ya no lo sea en un fiel seguidor, pero es un buen recordatorio para los fans de por qué Dragon Ball sigue teniendo la misma vigencia de siempre después de todas estas décadas.

Calificación: 3/5

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DRAGON BALL SUPER: SÚPER HÉROE

Dirigida por Tetsuro Kodama

Escrita por Akira Toriyama

Producida por Norihiro Hayashida

Banda sonora compuesta por Naoki Sato

Elenco: Masako Nozawa, Toshio Furukawa, Miyu Irino, Hiroshi Kamiya, Mamoru Miyano, Ryō Horikawa, Volcano Ōta, Ryōta Takeuchi, Aya Hisakawa, Yūko Minaguchi, Kōichi Yamadera, Masakazu Morita, Mayumi Tanaka, Miki Itō, Takeshi Kusao

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