Ordenan a dos nuevos sacerdotes en Ciudad del Este

Blas Rodrigo Oviedo Leguizamón con mitra blanca, acompañado por Joel Ireneo Benítez Gayoso en vestimenta dorada, en ceremonia religiosa.
Blas Rodrigo Oviedo Leguizamón y Joel Ireneo Benítez Gayoso fueron ordenados sacerdotes en la Parroquia Espíritu Santo.Wilfrido Benítez Peña

CIUDAD DEL ESTE. En una emotiva ceremonia celebrada este sábado en la Parroquia Espíritu Santo del Área 4, el obispo de la diócesis de Ciudad del Este, monseñor Pedro Collar Noguera, presidió la ordenación presbiteral de Blas Rodrigo Oviedo Leguizamón y Joel Ireneo Benítez Gayoso, ambos formados en el Seminario Mayor Nacional del Paraguay.

Durante su homilía, el obispo destacó el profundo significado de la vocación sacerdotal, y manifestó que “no nace de una decisión humana, sino de una iniciativa divina”. En ese sentido, recordó las palabras del Evangelio: “No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes”.

Lea más: Ordenan sacerdote a joven salesiano en Concepción

Monseñor Collar enfatizó que el ministerio recibido por los nuevos presbíteros no debe entenderse como una búsqueda de prestigio, sino como una entrega total al servicio del pueblo. “Su vocación es un don que brota del corazón de Cristo para la salvación del mundo”, expresó.

Dos hombres realizan acto de postración en el altar, rodeados de sacerdotes con vestiduras litúrgicas y un ambiente decorado.
Blas Rodrigo Oviedo Leguizamón y Joel Ireneo Benítez Gayoso se entregan completamente para el servicio sacerdotal.

Asimismo, resaltó la importancia de la comunión dentro del presbiterio, indicando que el sacerdocio no se vive de manera aislada, sino en unidad con el obispo y los demás sacerdotes.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

El obispo también recordó que uno de los servicios centrales de los sacerdotes será la celebración de la Eucaristía, a la que describió como “fuente y culmen de la vida cristiana”. En ese contexto, instó a los nuevos sacerdotes a vivir su ministerio con entrega.

Otro de los aspectos destacados fue el sacramento de la reconciliación, donde los nuevos presbíteros serán instrumentos de la misericordia divina. “Están llamados a llevar el perdón de Dios a un mundo herido”, sostuvo, animándolos a actuar con comprensión y cercanía hacia quienes buscan reconciliarse.

Obispo en mitra y báculo impone manos sobre Joel Ireneo Benítez Gayoso, vestido de túnica blanca, en un ambiente religioso.
Momento de la imposición de manos cuando el obispo confiere el ministerio sacerdotal a los nuevos presbíteros.

Pidió compromiso hacia los más vulnerables

En su mensaje, también hizo hincapié en el compromiso con los más necesitados, exhortando a los nuevos sacerdotes a ser voz de los pobres y a acompañar el sufrimiento humano con espíritu de servicio, siguiendo el ejemplo de Cristo.

Lea también: Ordenan a dos nuevos diáconos en Ciudad del Este

Finalmente, monseñor Collar abordó temas fundamentales como el celibato y la obediencia, describiéndolos como dones que permiten una entrega plena a Dios y a la Iglesia. Además, subrayó la importancia de la oración como fuente de fortaleza espiritual: “Un sacerdote que no se arrodilla no podrá levantar a los caídos”, concluyó.

La ceremonia contó con una buena participación de fieles y familiares de los nuevos sacerdotes.