Papás presentes, compañeros y guías

¿Qué es ser un buen padre hoy? ¿ser amigos perjudica a la paternidad? ¿en qué afecta a los hijos no crecer junto a su padre? El hombre joven que se convierte en padre hoy, tiene en su mente, a más de la manutención, muchos interrogantes que antes no existían o no se expresaban. Hoy, en el Día del Padre, una reflexión al respecto.

A nivel cultural o económico no determina que un hombre sea o no un buen padre. La paternidad va más allá de lo material o de la parte académica. Foto: Pixabay.
A nivel cultural o económico no determina que un hombre sea o no un buen padre. La paternidad va más allá de lo material o de la parte académica. Foto: Pixabay.

Definiendo la paternidad contemporánea y en una rápida comparación con la de ayer, podemos decir que la paternidad tiende a ser más honesta emocionalmente, los padres tienen “permitido” ser cercanos a los hijos y acompañar sus diferentes etapas. “De igual modo hay que resaltar la importancia de mantener el rol de padres. Los hijos necesitan padres que pongan límites, marquen caminos, enseñen con el ejemplo, a diferencia de antes, cuando solo intervenían en la parte de los castigos y el cumplimiento de las reglas. Ayer el padre tenía la meta de satisfacer las necesidades básicas de los hijos, de proveer, ahora se agrega satisfacer también la parte emocional, y estar presente en la mayoría de las áreas de desarrollo de los hijos”, explica la magister en Piscología, Nicole Stanley.

-¿Qué se entiende por un buen padre?

-En nuestra sociedad se puede entender como aquel hombre que asume la corresponsabilidad de la educación de sus hijos. Los padres contemporáneos apuntan a romper mitos de género, establecidos anteriormente por la sociedad, aplicando nuevas formas de comunicación y buscando una relación mucho más cercana, basada en el amor incondicional que tienen por sus hijos

-¿Qué cambios ha tenido el rol paterno?

-El rol del hombre desde siempre es el que tiende a apoyar las conductas exploratorias de los hijos, fomentan más la resolución de problemas, ejercitan la curiosidad por el entorno, etc. Si bien es cierto que existen roles asociados al sexo, en ningún caso estos evitan una vinculación afectiva con los hijos. El rol paterno se adaptó a la sociedad actual. El papá puede hoy vivir su rol de manera más justa, si comparamos con lo que era antes, donde no se le permitía participar en la parte afectiva de sus hijos, como sí lo hacía la mamá. Este cambio social hace que la parentalidad sea mucho mejor compartida: los hombres por poder involucrarse más y las mujeres por poder quitarse el peso de ser la mayor responsable de los hijos. El cambio se da desde que la mujer comenzó a tener mayores oportunidades de trabajar fuera del hogar, o incluso escolarizarse, entonces el hombre comenzó a tener la posibilidad de estar más involucrado en la crianza y actividades diarias de sus hijos.

-¿A qué aspira la paternidad en esta era?

-Uno de los mayores desafíos actuales podría ser buscar el balance entre ser padre y ser amigo. No es contraproducente tener una amistad con los hijos, si se logra mantener el respeto y el rol de educar.

-¿Cuáles son las consecuencias de crecer sin padre?

-Partamos de la base de que el ser humano es 100% adaptable a cualquier circunstancia para sobrevivir. Sin embargo, esa adaptabilidad no quita la importancia de contar con ambas figuras en el desarrollo de la persona. Si no existe un padre o una madre presente, cualquier persona relevante en la vida del niño/a puede colaborar en este rol. El contexto puede colaborar o no con el buen desarrollo de la persona. Responder cuáles son las posibles consecuencias es difícil, porque depende mucho de cada caso. No obstante, según investigaciones, existen diferentes consecuencias por no contar con el rol paterno, como la sensación de abandono, la desconfianza hacia las personas, el bajo rendimiento académico o la inestabilidad emocional.

-En el afán de gobernar al hijo, no pocas madres hacen del padre un ser terrible, “vas a ver cuando venga tu padre”, “tu padre no te va a perdonar”, etc. Es un recurso antiguo que perdura como corrector.

-Hoy se instala más la coparentalidad, donde ambos (papá y mamá) tienen la misma autoridad ante los hijos, independientemente de quien mantiene el hogar o quien tiene el carácter más dominante. Se espera que ambos padres logren tener el mismo respeto por parte de los hijos y que no exista “el malo de la película”. Es importante esta conciencia en las mujeres: que ambos roles puedan ejercerse en las mismas condiciones.

-¿Qué ha cambiado en los padres respecto al trato hacia el hijo varón “versus” la nena?

-En general, el trato del padre al hijo o hija sí cambió, existe más demostración de cariño y un mayor respeto por los sueños e intereses de cada hijo, independientemente del sexo. No obstante, aún en las demás áreas sigue existiendo cierta sobreprotección hacia las hijas y sobreexigencia a los varones con respecto a los roles que se entienden como masculinos y femeninos socialmente, como que los hijos varones deben exitosos y las mujeres desarrollarse en el área del hogar o pareja.

-¿El nivel económico-cultural ayuda a ser un mejor padre?

-El nivel cultural o económico no determina que un hombre sea o no un buen padre. La paternidad va más allá de lo material o de la parte académica. La paternidad está más relacionada con el afecto, con el tiempo de calidad, el involucrarse y relacionarse en las diferentes áreas de la vida de los hijos.

<b>Aceptar al padre que falló</b>

Muchas personas cargan toda su vida con resentimientos hacia a su padre, “era un alcohólico”, “nos abandonó”, “nunca me quiso” “era violento”, etc. ¿Cómo aceptar o resignarse ante una paternidad desafortunada? “Aceptar al padre que se ha tenido es diferente a resignarse. Si la persona solo se resigna a la mala experiencia con su padre, se conforma y se somete en cierta medida a esa mala experiencia. En cambio, cuando la persona acepta a su padre, está eligiendo una postura que le permitirá avanzar en su vida, independientemente de las experiencias que le haya tocado atravesar. Es decir, la persona se hace cargo de tomar esas experiencias como lo que son, experiencias, y de esta forma usarlas a su favor. Es importante ir a terapia cuando la persona siente que está ante un problema donde no puede seguir avanzando sola.

-¿Qué sería un buen regalo por el Día del Padre?

-Podría ser honrar a tu padre como mejor te vaya. Por ejemplo, puede ser un tiempo de calidad. En estos días tan duros que nos tocan vivir mundialmente, las personas tienden a valorar más el tiempo que el otro pueda regalar. Ese tiempo que puede ser una videollamada o una carta, un mensaje expresivo, para que puedas recordarle a tu papá lo valioso que es tenerle en tu vida. En caso de que tu papá ya haya partido, sugiero honrar con algunos minutos pensando en él o escribiéndole, haciendo saber que el amor de un padre permanece presente para siempre.