Alergias alimentarias: Uno de cada 20 niños menores de 5 años las padece

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Las alergias alimentarias suelen ocurrir con mayor frecuencia en niños, habitualmente por leche de vaca o huevos, y la sintomatología depende en parte del mecanismo inmunológico implicado, pudiendo ser de aparición rápida (aguda) o tardía (crónica).
Las alergias alimentarias suelen ocurrir con mayor frecuencia en niños, habitualmente por leche de vaca o huevos, y la sintomatología depende en parte del mecanismo inmunológico implicado, pudiendo ser de aparición rápida (aguda) o tardía (crónica).Shutterstock

Una alergia alimentaria ocurre cuando el sistema inmunitario, que normalmente lucha contra las infecciones, interpreta que determinado alimento es un invasor. Según estadísticas, uno de cada 20 niños menores de 5 años y así también, uno de cada 25 adultos son alérgicos a, al menos, un alimento.

Cualquier respuesta clínica anormal que un individuo desarrolle después de haber ingerido (comido o tomado), inhalado o simplemente haber tenido contacto con un alimento, aditivos o derivados) recibe el nombre de “reacción adversa a alimentos”, en cambio la alergia alimentaria es producto de una respuesta inadecuada (exagerada) por parte del sistema inmunitario, ante un antígeno determinado llamado alérgeno.

En los últimos años, ha aumentado la incidencia de alergias alimenticias, afectando casi al 5% de los adultos y casi al 10% de los niños, especialmente en las poblaciones del primer mundo, sostienen la licenciada en nutrición Cristina B. Ciresa Peris y el doctor Carlos Raúl Santa María.

Según estadísticas, uno de cada 20 niños menores de 5 años y uno de cada 25 adultos son alérgicos a, al menos, un alimento. Por ello, resulta totalmente necesario conocer y caracterizar este tipo de reacciones del sistema inmune, de forma que puedan diagnosticarse, prevenirse y, en caso necesario, curarse.

Las alergias alimentarias suelen ocurrir con mayor frecuencia en niños, habitualmente por leche de vaca o huevos, y la sintomatología depende en parte del mecanismo inmunológico implicado, pudiendo ser de aparición rápida (aguda) o tardía (crónica).

Las alergias alimentarias se clasifican en dos grupos

  • Las alergias inmediatas (rápida - aguda): los síntomas tienen lugar antes de las dos horas de la ingesta de los alimentos (por lo general, de uno o dos alimentos solamente) que se comen rara vez, sin implicar adicción ni síntomas de abstinencia. Afectan principalmente las vías respiratorias pudiendo en algunos casos llegar a ser mortal.
  • Las alergias retardadas (tardía - crónica): los síntomas ocurren entre las 2 y 72 horas de la ingesta de varios alimentos a la vez, consumidos con frecuencia. Producen adicción y ansia, paradójicamente el paciente necesita comer el alimento que le produce la alergia con el fin de mantenerse libre de síntomas. Los factores que influyen en la aparición de los síntomas dependen del estado emocional, de la flora intestinal (sobre todo del estado de la mucosa intestinal) y de las barreras inmunológicas.

Los profesionales de la salud indican que los síntomas de estas alergias alimentarias son motivo de consulta en los servicios de urgencia, sobre todo en niños, siendo los síntomas gastrointestinales los más comunes, en un 70%, le siguen los cuadros cutáneos en un 24 % y respiratorios en un 6%.

Entre las manifestaciones clínicas más frecuentes se encuentran

  • Los efectos principales de la anafilaxis son: hinchazón, enrojecimiento y picazón excesiva de la piel, dificultad para respirar, hinchazón exagerada de labios, lengua, párpados, garganta y en el peor de los casos, edema de glotis.
Los efectos principales de la anafilaxis son: hinchazón, enrojecimiento y picazón excesiva de la piel, entre otros ya mencionados más arriba.
Los efectos principales de la anafilaxis son: hinchazón, enrojecimiento y picazón excesiva de la piel, entre otros ya mencionados más arriba.
  • A nivel digestivo: digestiones pesadas, exceso de gases, hinchazón abdominal, dolores de estómago, intolerancia a determinados alimentos, colon irritable. Puede verse también: vómitos y, en ocasiones, diarrea, esteatorrea (heces con grasas) y ausencia de ganancia de peso durante los primeros meses de vida.

La licenciada Ciresa Peris menciona que si usted presenta algunos de los síntomas mencionados, y si puede identificar el alimento que los provoca, cree conveniente consultar con un médico de familia, clínico, pediatra o alergista, para poder evaluarlo y con ello, valorar la posibilidad de realizar el “test de sensibilización a los alimentos”, puesto a que a menudo ignoramos nuestras alergias alimentarias porque tapamos los síntomas.

¿Cómo puede ocurrir esto?

El doctor Santa María menciona que puede ocurrir, sencillamente porque los síntomas se ocultan por consumir normalmente el alimento al que tenemos alergia. “Si dejamos de comer este alimento caemos en un síndrome de abstinencia (dolor, nerviosismo, desasosiego), de la misma manera que un alcohólico necesita el alcohol o el drogadicto, la droga. Esto, por supuesto no ocurre a nivel consciente, nosotros creemos que elegimos comer ese alimento con frecuencia porque es el que más nos gusta, sin embargo, consciente o no escogemos los alimentos a los que tenemos alergia, porque necesidad para mantener nuestro síndrome de abstinencia a raya” dice.

Otro síntoma común es la retención de agua o edema.

Las personas que tienen tendencia a ganar o perder más de un kilo por día y cuyo peso varía impredeciblemente y con independencia de la cantidad de alimento ingerido, debería por lo menos sospechar que padece una alergia alimentaria. Ya que una de las formas en que el cuerpo humano puede reducir la irritación producida por la alergia es retener mucha agua, para diluir de esta manera los alergenos adheridos a los tejidos, de ahí el edema característico, ya que el cuerpo no puede eliminar estos líquidos mientras esté defendiéndose de ataques alérgicos

El diagnóstico precisa de una historia clínica pormenorizada de la realización de pruebas cutáneas y/o in vitro y se confirma mediante la prueba de identificación de alergias alimentarias, es decir, la prueba intraepidérmica o prick test, que es rápida y sensible.

Alimentos alargenos durante las etapas de la vida

Existen varios como, por ejemplo, durante la niñez, son sumamente alérgenos el huevo, el pescado, la leche, frutos secos (maní, almendras, nueces, etc.) y la soja.

Durante la niñez, son sumamente alérgenos el huevo, el pescado, la leche, frutos secos (maní, almendras, nueces, etc.) y la soja.
Durante la niñez, son sumamente alérgenos el huevo, el pescado, la leche, frutos secos (maní, almendras, nueces, etc.) y la soja.

Sin embargo, en la vida adulta, lo son el pescado, las nueces, los frutos secos, los mariscos y el trigo.

No obstante, estos alimentos y sus derivados pueden desatar una reacción alérgica en cualquier etapa de la vida, pero es especialmente de cuidado en niños pequeños.

En cambio, intolerancias alimentarias son

Reacciones adversas frente a ciertos alimentos en las que no se ve involucrado el sistema inmune, la mayor parte, dadas por deficiencias en ciertas enzimas metabólicas, como el caso de la intolerancia a la lactosa, el tipo de intolerancia alimenticia más común.

Las intolerancias son mucho más frecuentes en la población que las alergias, aunque los síntomas son muy similares, por lo que tienden a confundirse. Las intolerancias alimentarias se caracterizan también por otros síntomas no presenten en las alergias como la migraña, fatiga muscular y cambios de humor.

Los tratamientos actuales se basan en fármacos con actividad antihistamínica, corticoides y adrenalina, y la nutrición personalizada, capaz de recomendar a cada paciente las cantidades específicas de cada alimento alérgeno que pueden consumir sin necesidad de eliminarlos completamente de la dieta.

Doctor Carlos Raúl Santa María y la licenciada en nutrición Cristina B. Ciresa Peris.
Doctor Carlos Raúl Santa María y la licenciada en nutrición Cristina B. Ciresa Peris.