Ruido blanco, rosa y marrón: cuál es la diferencia y cuál usar según tu tipo de insomnio

Insomnio.
Insomnio.Shutterstock

Dormir mal se ha vuelto tan común que casi parece normal. Frente a esa realidad, millones de personas han empezado a usar “ruidos de colores” para quedarse dormidas: el típico zumbido constante, el sonido de lluvia lejana o un murmullo grave que recuerda a un motor lejano. No todos suenan igual ni sirven para lo mismo.

Qué es el “ruido de colores”

En música o en la calle oímos sonidos claros: voces, notas, coches. El ruido de colores es distinto: es un sonido continuo, sin melodía, que se mantiene estable y tapa otros ruidos del ambiente. Se usa para crear una especie de “cortina sonora” que ayuda al cerebro a relajarse o, al menos, a distraerse de pensamientos y sonidos molestos.

Sonidos para dormir.
Sonidos para dormir.

El color del ruido depende de cómo se reparte la energía del sonido entre los graves y los agudos. Dicho de forma sencilla: qué tanto pesa lo grave y qué tanto pesa lo agudo.

Ruido blanco: el clásico que lo tapa todo

El ruido blanco es el más conocido. Suena parecido a la estática de una tele antigua sin señal o al aire de un ventilador muy fuerte. Tiene más o menos la misma intensidad en todas las frecuencias, graves y agudas, por eso muchas personas lo sienten como un “ssssshhh” uniforme.

Sonidos para dormir.
Sonidos para dormir.

Suele funcionar mejor para quienes:

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  • Viven en lugares ruidosos, con tráfico, vecinos o cambios bruscos de sonido.
  • Se desvelan con cualquier portazo o moto en la calle.

Al ser tan uniforme y amplio, puede enmascarar bien ruidos irregulares. Pero hay gente a la que le resulta demasiado agudo o “chispeante”, e incluso algo estresante si el volumen está muy alto.

Ruido rosa: más suave y natural

El ruido rosa reparte más energía en frecuencias graves y menos en agudas. Eso hace que suene más cálido y menos penetrante. Muchas personas lo describen como una lluvia constante o el murmullo lejano de una cascada.

Sonidos para dormir.
Sonidos para dormir.

Varios estudios pequeños señalan que puede favorecer un sueño más profundo y estable en algunas personas. No es una cura, pero sí puede ayudar cuando:

  • Te dormís, pero te despertás muchas veces durante la noche.
  • Tenés un sueño ligero y sentís que cualquier detalle te saca del descanso.
  • Los sonidos muy agudos del ruido blanco te molestan.

Para oídos sensibles, el ruido rosa suele ser más agradable y menos cansador a largo plazo.

Ruido marrón: grave y envolvente

El ruido marrón refuerza aún más los graves y reduce mucho los agudos. Suena profundo, como un trueno lejano, el motor de un barco o el rumor muy bajo del mar.

Sonidos para dormir.
Sonidos para dormir.

Se suele recomendar cuando:

  • Te cuesta mucho “apagar la cabeza” por la noche y necesitás algo muy envolvente.
  • Tenés ansiedad o un estado de alerta elevado que te impide relajarte.
  • Te molestan especialmente los sonidos finos y agudos.

Al ser tan grave, puede resultar muy relajante para algunos, pero para otros es demasiado intenso o pesado. Importa mucho el volumen: demasiado alto puede incomodar o incluso vibrar en el pecho.

Qué ruido para cada tipo de insomnio

No hay receta perfecta, pero los especialistas suelen ver algunos patrones:

  • Si tu problema es conciliar el sueño porque das muchas vueltas a las cosas, el ruido rosa o marrón, a bajo volumen, puede ayudar a que tu atención se “enganche” al sonido y no a los pensamientos.
  • Si te despiertan los ruidos del entorno (tráfico, vecinos, puertas), suele probarse primero con ruido blanco; si molesta, se pasa a ruido rosa.
  • Si tenés sueño muy ligero y te levantás varias veces sin saber bien por qué, el ruido rosa, constante y suave, puede favorecer menos despertares.
  • Si te despertás muy temprano y ya no lográs dormir, a algunos les ayuda activar ruido rosa o marrón en ese momento para “enganchar” de nuevo el sueño.

En todos los casos conviene recordar: el ruido no sustituye una buena higiene del sueño ni el tratamiento médico de fondo. No cura el insomnio crónico, pero puede ser un apoyo más.

Cómo probarlos sin riesgo

Los expertos en sueño recomiendan empezar siempre con volumen bajo, como si alguien hablara en susurros a varios metros.

Lo ideal es que puedas oír el ruido, pero también, si prestás atención, reconocer aún una voz o un sonido cercano. Si hay niños o bebés, el cuidado debe ser mayor: nunca muy cerca del oído y siempre a volumen moderado.

También es clave limitar el uso de auriculares durante toda la noche, sobre todo los que se insertan en el canal auditivo. Mejor un altavoz pequeño alejado de la cama o un dispositivo específico para ruido ambiental.

Si después de un par de semanas de prueba tu sueño no mejora, o incluso empeora, conviene consultar a un profesional de la salud. El ruido de colores puede ser un aliado, pero no debe tapar un problema que necesita atención de fondo.