La Comisión de Conservación de Peces y Vida Silvestre de Florida (FWC, en inglés) informó este miércoles que 907 cazadores -procedentes de treinta estados del país, Canadá y Vietnam- participaron en la prueba, que se celebró del 10 al 19 de julio.
El cazador Tom Rahill fue quien retiró más pitones, con 96 ejemplares -más de un tercio del total- en el Parque Nacional de los Everglades, y recibió el gran premio, dotado con 10.000 dólares.
El premio a la pitón más larga, por el que se otorgaron mil dólares, fue para Rahm Levinson, quien capturó un ejemplar de cinco metros, también dentro del parque nacional.
"El número de pitones invasoras retiradas de los Everglades durante el 'Florida Python Challenge' de 2026 es una gran victoria para la fauna autóctona del estado", dijo el presidente de la FWC, Rodney Barreto.
El parque nacional de los Everglades regresó a esta edición como socio del concurso y como una de las ocho zonas oficiales de captura. La prueba es organizada por la FWC y el Distrito de Gestión del Agua del Sur de Florida, con el Servicio de Parques Nacionales.
Las distintas ediciones del concurso acumulan más de 1.600 pitones retiradas desde 2013, según la FWC. Los contratistas de la comisión y del distrito hídrico suman otras 19.000 desde 2017.
Originaria del sudeste asiático, la pitón birmana llegó a Florida en la década de los años setenta del siglo XX a través del comercio de mascotas exóticas. No es venenosa, se alimenta de aves, mamíferos y otros reptiles y apenas tiene depredadores naturales en el humedal, según la FWC.
Según estudios del Servicio Geológico (USGS, en inglés), la expansión de esta serpiente constrictora de gran tamaño ha reducido hasta en un 99 % la población de mamíferos como mapaches, conejos o zarigüeyas en algunas áreas del parque nacional, un ecosistema en cuya protección se invierten millones de dólares cada año.
