Las freidoras de aire se posicionan hoy como uno de los electrodomésticos más usados en la cocina diaria, pero su popularidad trajo un problema recurrente: la grasa adherida en la cesta y los restos de alimentos que se acumulan tras varios usos.

En redes sociales se hizo viral un método de “limpieza express” que promete dejar la Air Fryer en condiciones en menos de dos minutos, sin desarmarla por completo ni recurrir a productos agresivos.
Lea más: ¡Adiós a la fritura! Aprendé a dorar brócoli y coliflor en freidora de aire como un maestro chef
Cómo limpiar la freidora de aire de la manera más fácil
El truco, compartido en videos de TikTok e Instagram, se basa en aprovechar el calor residual y el vapor para despegar la suciedad.

El procedimiento es simple: con el equipo apagado y ya tibio (no recién en uso), se retira la cesta, se coloca en su interior una mezcla de agua caliente con unas gotas de detergente para platos y, opcionalmente, un chorrito pequeño de vinagre blanco o limón.
Luego se vuelve a encastrar la cesta y se enciende la Air Fryer a temperatura media durante un breve lapso —en general, entre 60 y 90 segundos— para que el vapor afloje la grasa.
Al finalizar, se deja reposar unos segundos y se pasa una esponja suave o paño no abrasivo: la suciedad sale con menos fricción.
Lea más: Cómo lograr papas realmente crujientes en la freidora de aire
Algunos cuidados
Especialistas en cuidado de electrodomésticos recomiendan, de todos modos, revisar el manual del fabricante antes de aplicar cualquier método con calor y líquidos.
Aunque la mayoría de las cestas y bandejas antiadherentes están diseñadas para lavarse con agua y detergente, no todos los modelos toleran igual el uso de vinagre o cítricos, y el exceso de humedad puede afectar resistencias o componentes si se derrama fuera del recipiente.
Más allá del “hack”, el consenso es claro: la clave para evitar incrustaciones es limpiar apenas se termina de cocinar, cuando la grasa todavía no se endureció.
Lea más: Recetas saladas exprés en freidora de aire
También se sugiere evitar estropajos metálicos, que rayan el antiadherente, y no sumergir el cuerpo principal del aparato.
Con esos cuidados, la limpieza rápida puede ser un aliado útil para el día a día, sin reemplazar una limpieza más profunda periódica.
