La alfombra desplegada en el Royal Festival Hall se convirtió en un desfile donde el negro arquitectónico convivió con tonos metálicos y detalles artesanales. Varias actrices apostaron por piezas de archivo, en una clara señal de sostenibilidad —el nuevo código no escrito de las grandes ceremonias— mientras que los actores dejaron atrás el esmoquin clásico para jugar con texturas y cortes menos previsibles. Si algo quedó claro es que los BAFTA no compiten con Hollywood: construyen su propia identidad, sobria pero afilada.
Gillian Anderson

Emma Stone

Timothee Chalamet

Gillian Anderson

Paul Mescal y Gracie Abram

Rose Byrne y Bobby Cannavale

Ethan Hawke

Sadie Sink

Danny Fujikawa y Kate Hudson

Aimee Lou Wood

Sheila Atim

