El número de desaparecidos se mantiene en 17 y el de heridos pasó de 7 a 12.
Cerca de 12.000 personas están “desalojadas o desabrigadas” por este temporal que afecta a 47 municipios del estado, que fueron declarados en emergencia por las autoridades.
Las imágenes tomadas en el terreno y desde el aire dan una idea de la magnitud del desastre: deslizamientos de tierras, casas derrumbadas, árboles y postes de electricidad caídos, ríos desbordados y barrios inundados en varios municipios, entre ellos la capital Belo Horizonte.
El último boletín no detalla las identidades de los fallecidos, ni si entre ellos hay extranjeros o el lugar y las condiciones en que perecieron. Pero en su gran mayoría las víctimas murieron soterradas por aludes de tierras o el derrumbe de casas en los cerros.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Uno de los últimos cuerpos encontrados bajo los escombros por los bomberos, que retomaron las tareas de rescate a primera hora de la mañana de este domingo, fue el de una mujer en Vila Bernadete, un barrio de la periferia de Belo Horizonte.
Las lluvias, que también afectaron a los vecinos estados de Rio de Janeiro y Espirito Santo, dieron una pequeña tregua este domingo, pero las autoridades advierten del riesgo de nuevos deslizamientos en varios municipios del área metropolitana de Belo Horizonte.
La región está siendo castigada por las peores lluvias desde que se tiene registro.
El Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) informó que entre las 09:00 del jueves y las 09:00 del viernes, Belo Horizonte acumuló 171,8 milímetros de lluvia, el mayor registro en 110 años de medición histórica.
Varias carreteras están cortadas por las inundaciones y decenas de puentes colapsaron.
Esta nueva tragedia en Minas Gerais coincide con el primer aniversario el sábado de la rotura de un dique minero de Vale en la localidad de Brumadinho, que dejó 270 muertos (11 de ellos desaparecidos) por el torrente de lodo que sepultó la zona.