Abe, de 65 años, notificó su intención de dimitir por las mismas razones de salud que hace trece años motivaron su primera renuncia como primer ministro: la colitis ulcerosa crónica que viene sufriendo desde que era adolescente.
“Si se está enfermo y no se está en buena forma física, no se deben tomar decisiones políticas importantes ni dejar de producir resultados”, afirmó el primer ministro.
Abe se presentó ante los periodistas sin señales de deterioro de salud, con apariencia de que se sentía aliviado por la decisión, que, al parecer, venía rumiando desde hace un mes, cuando los médicos detectaron signos del mal que forzó su dimisión en 2007.
El sucesor de Abe debe salir de las filas del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), cuya dirección, según dijo, estaba ultimando el proceso para proponer el candidato que será elegido previsiblemente por el Parlamento.
