El sida tiene remedios, pero no vacuna

Este artículo tiene 4 años de antigüedad

WASHINGTON (AFP). Cuatro décadas de indagación sobre el sida han permitido a investigadores de todo el mundo realizar inmensos avances, transformando lo que fue durante mucho tiempo una sentencia de muerte en una enfermedad con la que podemos convivir.

Pero a pesar de estos avances, el VIH (virus de inmunodeficiencia humana), que causa el sida, todavía no cuenta con una vacuna para combatir la infección antes de que se desarrolle la enfermedad.

Existen, sí, medicamentos antirretrovirales, que ayudan a mantener baja la carga viral en el cuerpo de las personas contagiadas y a mantenerlas sanas.

También ayudan a prevenir la transmisión del VIH a sus parejas.

Las personas que tienen un alto riesgo de infección también pueden tomar la denominada profilaxis previa a la exposición (PrEP), una pastilla que se administra a diario y que reduce el riesgo de infección en un 99%.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Pero el acceso a los medicamentos no está establecido en todas partes del mundo.

Las vacunas contra el covid-19 han sido desarrolladas en un tiempo récord y demostrando una eficacia y seguridad notables, ¿por qué no ocurre lo mismo con el sida?

Las vacunas contra el covid-19 funcionan al hacer que se produzcan anticuerpos que se adhieren a una proteína del virus y evitan que infecte las células humanas.

El VIH también presenta las mismas proteínas; pero aunque solo conocemos unas pocas docenas de variantes del covid-19; el VIH muestra cientos, incluso miles de variantes en cada persona infectada, explica William Schief, inmunólogo que lidera el desarrollo de una vacuna contra el VIH en el Scripps Research Institute.

El VIH se integra en el ADN del organismo que contagia. Por lo tanto, para ser eficaz, la vacuna debe detener la infección por completo, no solo reducir la cantidad viral que libera el VIH en el cuerpo.