Con las nuevas 61 incorporaciones, según informó el Ministerio de Exteriores ruso en un comunicado, ya son más de un millar los estadounidenses que no pueden viajar a este país.
El motivo de la nueva lista es responder a las sanciones adoptadas por Washington contra políticos y personalidades rusas debido a la actual campaña militar en Ucrania.
Además, Moscú quiere castigar a aquellos estadounidenses que han denunciado con informaciones falsas supuestos ciberataques rusos.
Entre los funcionarios figuran la secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm; la secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, y el director del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca, Brian Deese, entre otros.
Además, la nueva lista incluye a empresarios como el exdirector de la aerolínea Delta Airlines, Edward Bastian; militares como el almirante James Winnefeld, antiguo jefe del Comando de Defensa Aeroespacial (Norad); al presidente de Universal Pictures, Peter Kramer, o al cofundador de Netflix, Reed Hastings.
A mediados de mayo Moscú ya prohibió la entrada al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y a otros 962 ciudadanos estadounidenses en respuesta a las sanciones de Washington por la llamada “operación militar especial” rusa en Ucrania.
También figuraba en la lista el hijo de Biden, Hunter; el secretario de Estado, Antony Blinken; el titular de Defensa, Lloy Austin, y el director de la CIA, William Burns.
