Singapur avanza hacia la normalidad y se quita la mascarilla en interiores

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Singapur, 29 ago (EFE).- El uso de las mascarillas en ambientes cerrados dejó de ser obligatorio en Singapur a partir de este lunes, después de que el Gobierno anunciara la pasada semana una nueva ola de relajación de las medidas de combate a la covid-19, con la que da un paso más hacia la vuelta de la normalidad.

El uso de los tapabocas, sin embargo, seguirá siendo imperativo en el transporte público, ambulancias, hospitales, centros de salud y asilos, de acuerdo a las directrices actualizadas publicadas hoy por el Ministerio de Salud.

Asimismo, los trabajadores de determinadas categorías profesionales, como los manipuladores de alimentos, deberán permanecer utilizando el accesorio bajo los requisitos exigidos por cada sector.

Con la medida, la mascarilla pasa a ser opcional en los aeropuertos del país, terminales de transporte naturalmente ventilados y establecimientos comerciales, así como en el interior de vehículos de transporte privados, como taxis y autobuses particulares.

"El taxista puede sugerir, solicitar (la mascarilla), pero no hay una ley que exija su uso (...) No existe una base legal para que el taxista diga que tiene que usarla. Es opcional", dijo el viceprimer ministro, Lawrence Wong, en una rueda de prensa el pasado miércoles, cuando se anunció la flexibilización de las medidas.

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Previamente, el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, ya había adelantado que las mascarillas también dejarían de ser obligatorias en las escuelas, ya que "los niños necesitan poder ver las expresiones faciales de sus maestros y de los demás", según dijo en un discurso televisado el pasado 21 de agosto.

La ciudad-Estado da así un paso más hacia la vuelta de la normalidad, con el que espera afianzar su estatus de centro financiero regional, amenazado por la pandemia y el consecuente cierre de fronteras, que apenas empezaron a ser reabiertas parcialmente hace unos meses.

Asimismo, se suma a otros países de la región, como Tailandia y Filipinas, que han relajado las restricciones en las últimas semanas, en un intento de reactivar importantes sectores de la economía, como el turismo, que fueron duramente golpeados por la crisis del coronavirus.

Con más de un 93 % de sus 5,4 millones de habitantes ya completamente vacunados contra la covid-19, Singapur acumula hasta el momento casi 1,8 millones de casos y unos 1.590 decesos a raíz de la enfermedad.