El BoJ decidió este martes, al término de su reunión mensual sobre política monetaria, mantener inalterados sus tipos de interés pero ampliar la horquilla de fluctuaciones aceptables de los rendimientos del bono a 10 años desde el +/-0,25 % al +/-0,5 %, lo puede tener efecto sobre los tipos de interés.
Esta decisión "busca mejorar el funcionamiento del mercado basado en el control de la curva de rendimientos, así que se espera que tenga efecto en las finanzas empresariales, pero no es una subida de tipos de interés en la práctica, ni un endurecimiento monetario o una revisión del propio control de la curva de rendimientos", dijo Kuroda en una rueda de prensa tras la publicación del informe.
El gobernador del banco central japonés insistió en que es "demasiado pronto" para debatir una retirada de sus medidas de flexibilización monetaria porque no ha logrado su meta de situar la inflación en el 2 % "de forma estable y sostenible", y que la subida actual viene marcada por el alza de los precios de importación derivada de la coyuntura geopolítica y no de la bonanza interna.
El índice de precios de consumo (IPC) de Japón se situó en el 3,6 % en octubre, su nivel más alto en 40 años, pero el BoJ considera que este nivel de inflación no se debe a los factores adecuados y deseables, como una subida salarial acorde.
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Kuroda realizó estos comentarios cuando ya había cerrado la Bolsa de Tokio, que tras un primer tramo en positivo se desplomó después del anuncio del BoJ y cerró con una caída del 2,46 % por este movimiento inesperado que fue interpretado como un endurecimiento de la política monetaria.
La decisión de la entidad central japonesa también impactó en el mercado de divisas, donde el yen experimentó una fuerte apreciación con respecto al dólar y el yen, cercana al 3 %.
El BoJ, en contraste con sus homólogos en Estados Unidos y Europa, ha optado por mantener sus tipos de interés de referencia ultra bajos (del -0,1 % en los de corto plazo), lo que derivó en la depreciación del yen durante este año y obligó al Gobierno a intervenir para evitar un impacto excesivo en el sector privado.
