Los sospechosos, Kiyoto Imamura y Toshiya Fujita, ambos de 38 años, fueron detenidos este martes al embarcar en el avión con destino al aeropuerto tokiota de Narita, y tras permanecer varios días retenidos en unas instalaciones de inmigración en Filipinas, según anunció la Comisión de Seguridad Nacional nipona.
Otros dos japoneses, Yuki Watanabe y Tomonobu Kojima, permanecen también retenidos en Filipinas y serán deportados a Japón en los próximos días tras completarse los trámites de la justicia filipina, según el citado organismo, que supervisa a la policía nacional japonesa.
La policía nipona había emitido órdenes de arresto internacional contra los cuatro sospechosos por su supuesta conexión con una serie de delitos contra personas de edad avanzada en Japón, y que habrían estado coordinando desde Filipinas.
Entre los delitos que se les atribuye figura organizar fraudes telefónicos destinados a extraer dinero a ancianos haciéndose pasar por familiares o conocidos, así como planear una veintena de robos en 14 de las 47 prefecturas japonesas.
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Uno de los casos más sonados en los que están presuntamente implicados es el robo y homicidio de una mujer de 90 años en Tokio el pasado enero, delito que habría acelerado la investigación de las autoridades niponas y sus gestiones para deportar a los sospechosos.
Entre las pruebas con las que cuentan las autoridades contra los sospechosos se encuentran mensajes de texto interceptados en sus teléfonos móviles, y en los que emplearon pseudónimos como "Luffy" -posible alusión al protagonista del popular manga/anime "One Piece" - o "Kim" para compartir las direcciones y otra información de los objetivos de los delitos.
Las autoridades japonesas siguen sus huellas desde comienzos de 2019, cuando algunos de los integrantes de la red se hicieron pasar por agentes policiales para robar tarjetas bancarias a ocho personas.
Se cree que la red de delitos que coordinaron extrajo a sus víctimas un total de 6.000 millones de yenes (42 millones de euros).
Las deportaciones se producen en la víspera de la visita oficial a Japón del presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr.
Durante su estancia en Japón, que se prolongará hasta el domingo, está previsto que el presidente filipino se reúna con el primer ministro nipón, Fumio Kishida, entre otros encuentros con representantes gubernamentales y empresariales que estarán centrados en estrechar la cooperación económica bilateral.
