Paraguayas en España viven un calor de horno en una ola histórica

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Hoy es uno de los días más calurosos en España, desde hace 73 años.
La paraguaya Gloria Duarte experimenta la ola de calor en Cantabria, España.Gentileza

En Madrid, Barcelona y Cantabria el calor se siente como un horno, y lo dicen las paraguayas que viven allá hace años en departamentos con calefacción para el frío. La ola de calor, que conocen desde nuestro suelo guaraní les sorprende y no tienen más que inventar métodos para refrescarse. Temperaturas de 44º C marcan el récord de hoy.

Paraguayas en España nos cuentan cómo les afecta la ola de calor que arrecia en España. Aida Maciel Villaverde (59) trabaja en su tienda en Madrid, sobre la calle Dulcinea, allí confecciona prendas de vestir. Está allá desde hace 19 años y suele venir al Paraguay, el año pasado sintió nuestro calor, pero dice que es distinto.

“Nosotros tenemos piedra sobre piedra, edificios, es un horno, el aire caliente. Ahora los españoles están comprando ventiladores, porque calefacción es lo que se usa por el frío. Nosotros los latinos usamos ventilador. Las casas no tienen aire acondicionado”, observó.

Aida es de Luque donde viven sus hijos. En Madrid su tienda es conocida por otros paraguayos que siempre la visitan. Ahora tiene dos ventiladores, bebe mucho líquido, y opta por frutas frescas como la sandía.

Por suerte, vive a cinco minutos de la tienda, cuando va caminando ve como las personas mayores se ingresan a los centros comerciales para tratar de pasar el agobiante calor.

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“Yo me acuerdo del 2010, hizo muchísimo calor en junio, este año empezó tarde pero es muy fuerte la ola de tres días, y luego dos días en los que baja un poco la temperatura”, relató.

El calor que tenemos ahora es extremo dijo Aida Maciel en España.
"Vivimos en cajones, hornos, a la noche ponemos toallas mojadas y sobre ellas nos acostamos", reveló Aida Maciel.

“Hace ocho días teníamos hermosos días, ahora estamos pasando mucho calor y se prolongará hasta el domingo.

Paraguayas en España dicen que los departamentos son cajones

“Hay piscinas, pero muchas fuentes se sacaron por falta de agua, hay pueblos fuera de Madrid que están pasando sin agua en las casas. En Madrid sí tenemos agua para bañarnos, para beber, regar las plantas”, tranquilizó.

“Cuando hace calor los españoles no se quedan en la casa, quieren salir porque los departamentos son cajones. No tenemos patio, sombra, ni aire. La gente sale a la calle en los bares y tomar una cerveza o un tinto de verano”.

Aida, quien vive aquí con su hermana, dice que el calor afecta, te marea. “Aguantamos, mojamos toallas y sobre eso nos acostamos a dormir porque hay 45 grados y en una habitación sin aire se concentra un calor extremo”, expresó.

Paraguayas en España, junto al mar en Cantabria

Gloria María Duarte Ramírez (47), es de Villa Amparo de Areguá; hoy la contactamos mientras está en Cantabria, la zona donde sus patrones van a refugiarse del tremendo calor. Aquí oscurece a las 10:00 de la noche.

Con su uniforme de trabajo Gloria Duarte nos comentó acerca del calor en Cantabria.
A Gloria Duarte le toca trabajar en Cantabria, España.

“Hoy es el pico más fuerte, vine con mis jefes por ese motivo, son población de riesgo, estamos cerca del mar, hoy por ejemplo, aquí tenemos 30 grados, lo que también extrañó a los lugareños”.

En Madrid hay paraguayos trabajando en la construcción y empleadas domésticas que tienen que llegar a sus trabajos. Son los que tienen que tener más cuidado por la exposición al sol.

Gloria y su familia viven en Madrid hace 14 años, aunque hoy se encuentra en Cantabria. “Tomamos mucha agua y permanecemos adentro, salir a la calle es un suicidio, no se puede andar, y es complicado. Y jetu’u”, añadió en guaraní.

“Yo tengo presión alta pero controlo bien, hay que hidratarse, bajar las persianas, cerrar las ventanas para mantener frescas las habitaciones”, detalló.

Mañana Gloria irá a la playa con mucho protector solar.

En Barcelona

Cinthia Rosalie Espinoza Medina (38) es auxiliar de enfermería, en una clínica de Barcelona. Mientras trabaja 8 horas lo hace con aire acondicionado, recientemente instalado. El año pasado con covid, tapabocas y más pasaron fatal, comentó.

Una de las formas de soportar el calor es beber el riquísimo terere.
Cinthia Espinoza Medina toma tereré con hielo que preparó en las bolsitas que llevó de Paraguay, un truco para soportar la histórica ola de calor en Barcelona.

Ella nació en Pedro Juan Caballero y luego se mudó a Fernando de la Mora, zona Norte. Recordó que hace cinco años el aire acondicionado no era necesario.

“Ahora ya no se puede dormir ni estar en tu piso -departamento- porque el ventilador sopla el aire caliente. Tuvimos que poner el aire porque tengo un niño de dos años”. Pagan por energía eléctrica 100 euros, el alquiler 750 euros, y un aire sale 1.500 euros para arriba.

“Ayer y hoy la gente va a la piscina, a los parques después de las 7 o las 8 de la noche. Hemos tenido 35 y 38º C en Barcelona. Antes en esta época andábamos con un pantalón vaquero y una camisa, pero ahora es imposible, se te pega”.

“Es un horno”

Según esta paraguaya instalada en Barcelona hace 21 años desde hace 4 se empezó a sentir el calor sofocante. “La gran mayoría de paraguayos vivimos en departamento, es peor aún es un horno”, coincidió.

“Un edificio construido en el 2005 para abajo no tiene aire acondicionado, pero sí calefacción. Ahora un vecino quiere instalar un aparato y hay problemas porque molesta a los demás”.

“Mi trabajo queda a tres cuadras, salgo a las 2 de la tarde y voy por la sombra; con la sequía y piru pa la árbol cuera. El sol está ndirinindin”, dijo con acento españolísimo.

Su truco para hacer más llevadero el calor son las bolsitas de hielo de Paraguay, que coloca en el terere. “Un paquete de hielo aquí cuesta 5 euros; no conocen nuestra bolsita de hielo”, señaló con humor.

La ola de calor, la tercera del verano, trepa este miércoles en España a los 44ºC. Y según Efe, es uno de los cinco días más cálidos de agosto de los últimos 73 años.