El cierre se produjo entre las 9.54 y las 10.45 horas (7:54-8:45 GMT) aunque el aeropuerto, uno de los más transitados de Italia por los turistas, no volvió a estar "plenamente operativo" hasta las 11:20 horas (9:20 GMT), informaron sus gestores en un comunicado.
En ese tiempo algunos vuelos tuvieron que ser redirigidos a otros aeropuertos cercanos del norte italiano como Treviso, Verona, Trieste o Milán.
"Lamentamos las molestias e invitamos a los pasajeros a controlar el estado su vuelo en los monitores de la terminal o en internet", termina la nota.
La interrupción fue causada por la presencia de alrededor de 200 gaviotas en las pistas de aterrizaje, espantadas con disuasores acústicos y con la presencia de un halconero, según recogen los medios locales.
Uno de los perjudicados ha sido el presidente de la región del Véneto, Luca Zaia, que regresaba de Roma y cuyo avión tuvo que aterrizar en Trieste.
