"Cuánto necesitan las Naciones Unidas la voz africana, la voz de la sabiduría, el compromiso y la responsabilidad, que está sufriendo como resultado del colapso del sistema de seguridad colectiva", "la parálisis que ha afectado al Consejo de Seguridad de la ONU y ha limitado su capacidad para responder e interactuar con los desafíos actuales", declaró Attaf.
Argelia alertó sobre "las graves repercusiones" de "la política de polarización entre las potencias mundiales" y criticó lo que considera una escalada en la aplicación del "uso de la fuerza" "para resolver las diferencias" en el mundo.
El Consejo "no es más que un espejo que refleja con toda credibilidad, objetividad y transparencia la tensa situación en las relaciones internacionales, constituyendo a nuestro juicio la mayor amenaza a la paz y la seguridad internacionales", consideró el ministro de Exteriores en aparente referencia a la imposibilidad de aprobar un alto el fuego para poner fin a la guerra en Gaza.
Attaf comprometió los esfuerzos del país norteafricano, el mayor del continente, a colaborar con Mozambique y Sierra Leona (miembros no permanentes) para una "mejor representación" de África en "el proceso de toma de decisiones", dado que "el método (actual) empuja al continente al final de la lista de prioridades".
El seminario de paz y seguridad de África, que se celebra hoy y mañana en la ciudad argelina de Orán, congrega anualmente representación ministerial para unificar estrategias y fortalecer la coordinación entre el Consejo de Paz y Seguridad (PSC) de la Unión Africana (UA) y los miembros africanos del Consejo de la ONU.
El Consejo de Seguridad de la ONU, máximo organismo encargado de mantener la paz y la seguridad en el mundo, se compone de 15 miembros, cinco de ellos permanentes con derecho a voto (EE.UU., Rusia, China, Reino Unido y Francia) y diez no permanentes, cinco de los cuales son elegidos cada año por la Asamblea.
