En rueda de prensa este jueves en San Sebastián (norte), el jefe de la Ertzaintza, Josu Bujanda, recordó que desde que se tuvo conocimiento de la denuncia en una comisaría por la desaparición de la chica, la Policía autonómica vasca "se ha puesto en manos de la Justicia y la Policía panameñas".
La joven, de 30 años, desapareció el pasado 23 de julio en Isla Carenero, en la provincia de Bocas del Toro, y su cuerpo sin vida fue hallado en ese mismo lugar tres días más tarde.
El pasado 30 de julio la Fiscalía de Panamá confirmó que el cadáver correspondía al de la joven y que presentaba "indicios" de que su muerte podría tratarse de un homicidio.
