La semana anterior, además, dos de los tres testimonios semanales se cancelaron por enfermedad de uno de los jueces, después de casi un mes de pausa por la operación de próstata a la que fue sometido el mandatario a finales de diciembre.
Al comienzo de la sesión de este lunes, Netanyahu aseguró que todavía se enfrenta a "desafíos" médicos por la alta dosis de antibióticos que le han recetado, según los medios israelíes presentes en la sala.
Desde su operación, el mandatario ha sufrido algunas infecciones, y los médicos le han recetado una dosis diaria de 1.500 miligramos de antibióticos.
El abogado de Netanyahu, Amit Hadad, ha tratado en varias ocasiones de retrasar los juicios o de reducir los días que tiene que declarar por diversos motivos.
El líder israelí está acusado desde 2019 de fraude, cohecho y abuso de confianza en tres causas separadas de corrupción que se están juzgando de manera conjunta desde 2020, en un largo proceso en el que el primer ministro comenzó a declarar el pasado 10 de diciembre, después de varias demoras.
El tribunal estipuló tres comparecencias semanales para Netanyahu de unas seis horas cada una.
