Esta cifra supuso un superávit comercial para Ecuador de 715 millones de dólares como saldo positivo frente a los 2.457 millones de dólares de las importaciones, que crecieron en un 13 % respecto al mismo mes del año pasado.
Las exportaciones petroleras se situaron en 877 millones de dólares con un aumento del 0,4 % y también tuvieron un superávit de 236 millones de dólares ante los 642 millones de dólares de las importaciones petroleras, que crecieron en un 36 %.
Los productos no petroleros y no mineros registraron envíos al exterior por valor de 2.021 millones de dólares en enero de 2025, un 42 % más que en enero de 2024, con una balanza comercial positiva de 251 millones de dólares en comparación a los 1.770 millones en importaciones del mismo tipo de productos.
Las exportaciones de productos no petroleros y no mineros representaron el 64 % del total exportado por Ecuador en el primer mes de 2025.
El principal destino de las exportaciones no petroleras y no mineras de Ecuador durante enero fue Estados Unidos con una facturación de 498 millones de dólares, un 52 % más que en el mismo mes de 2024.
A Estados Unidos le sigue la Unión Europea (UE) con 466 millones de dólares y un incremento del 69 %, mientras que en tercer lugar figura China con 325 millones de dólares y un crecimiento del 24 % en la facturación.
El productor exportado con mayores ingresos fue el camarón (langostino) con 596 millones de dólares, lo que implica un 31 % más que en el primer de 2024, dirigido principalmente a China.
El cacao y sus elaborados figuran en segundo lugar con 517 millones de dólares y un incremento en la facturación del 100 % debido al ciclo a altos precios que tiene esta materia prima, enviada mayormente desde Ecuador a Estados Unidos y la UE.
En tercer lugar aparece el banano con 353 millones de dólares, un 7 % más que en enero de 2024, con destino principal a la Unión Europea.
Ecuador mantiene tratados de libre comercio con la UE y China, mientras que, para Estados Unidos, mantiene la esperanza en lograr aprobación de la Ley IDEA, que le permitiría adherirse a las preferencias arancelarias unilaterales que tienen los países de la cuenca del Caribe para acceder al mercado estadounidense.
