La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, hizo el anuncio en una rueda de prensa en Fort Lauderdale, al norte de Miami (EE.UU.), y subrayó que los tres acusados estaban de forma ilegal en Estados Unidos.
Bondi aseguró que los salvadoreños están acusados de asesinatos con gran "brutalidad", uno de ellos hasta con un centenar de puñaladas a una víctima, como forma de iniciación en las pandillas.
