Las víctimas, trabajadores de la cantera, sufrieron una emboscada cerca de la localidad de Burabor en torno a las 06:30 hora local (03:00 GMT), precisó el comisionado del condado (una especie de delegado del Gobierno central) de Mandera, Henry Ochako.
Los empleados salieron de la ciudad de Mandera, capital homónima del condado, antes de la hora establecida, contrariamente al acuerdo entre los operadores de la cantera, los trabajadores y el Gobierno, según Ochako.
"El grupo partió antes de lo habitual y sin la escolta de seguridad acordada. Estamos contactando al conductor y al propietario de la cantera para comprender por qué se marcharon antes de tiempo, lo que lamentablemente los expuso al ataque", declaró el comisionado, citado por medios locales.
El comandante de la Policía de Mandera, Robinson Ndiwa, confirmó al diario local Daily Nation que escoltaron a los trabajadores.
"Teníamos un vehículo que transportaba unos 21 mineros a la cantera a las afueras de la ciudad de Mandera", explicó Ndiwa.
"Este grupo fue detenido por hombres armados que más tarde dispararon al vehículo, matando a al menos cinco personas e hiriendo a otras dos", añadió el comandante.
Familiares y amigos de las personas fallecidas se reunieron en el Hospital de Referencia del Condado de Mandera para identificar los cuerpos de las víctimas.
El gobernador de Mandera, Mohamed Adan Khalif, expresó sus condolencias y aseguró a los residentes que se hará justicia.
"Esta es una pérdida trágica. Estamos trabajando con las agencias de seguridad nacional para garantizar que se haga justicia y que incidentes como éste no vuelvan a ocurrir", señaló el gobernador.
Las fuerzas de seguridad iniciaron investigaciones y reforzaron las patrullas en la zona tras el ataque.
En octubre de 2011, el Ejército de Kenia invadió Somalia tras varios secuestros atribuidos a Al Shabab en su territorio y, en febrero de 2012, se incorporó a las fuerzas de la Unión Africana que combaten a los terroristas junto al Ejército somalí.
Desde entonces, los yihadistas, afiliados a la red terrorista Al Qaeda desde 2012, han cometido numerosos ataques en Kenia.
Al Shabab atenta a menudo en la capital somalí, Mogadiscio, y otros lugares del país para derrocar al Gobierno central -respaldado por la comunidad internacional- e instaurar por la fuerza un Estado islámico de corte wahabí (ultraconservador).
El grupo controla zonas rurales del centro y sur de Somalia, y ataca también a países vecinos como Kenia y Etiopía.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra.
