"Tiene mucho más de que preocuparse en su propio país. Estuve la semana pasada en Nueva York y en las calles hay ratas, orina y personas drogadas", declaró a periodistas el gobernador.
Rocha reaccionó a un "aviso de viaje" publicado por el Departamento de Estado y divulgado por la embajada estadounidense, en el cual se alertó a los ciudadanos de ese país que viajen a Brasil sobre los riesgos que puede entrañar el país, y en especial la capital, por la delincuencia y la actuación de bandas del crimen organizado.
Según la nota, "crímenes, incluyendo asesinatos, robos a mano armada y robos de vehículos, pueden ocurrir en áreas urbanas de día o de noche", igual que los "secuestros" o las "agresiones físicas".
En el caso del Distrito Federal de Brasilia, citó específicamente a las ciudades de Ceilândia, Santa Maria, São Sebastião y Paranoá, vecinas a la capital.
"Dados los riesgos de crimen, los funcionarios del Gobierno de Estados Unidos", que tiene su embajada en Brasilia, "deben tener una autorización especial para viajar a esas regiones", dice la nota.
El gobernador Rocha aseguró que visita esas zonas "casi todos los días" y que tanto él como los habitantes del Distrito Federal pueden ver "cómo las personas viven con seguridad y en paz", algo que también reconoce la enorme mayoría de los diplomáticos extranjeros basados en Brasilia.
El Distrito Federal tiene unos tres millones de habitantes y los índices de violencia más bajos del país.
El año pasado, la tasa de homicidios fue de 6,4 por cada 100.000 habitantes, muy inferior a la de muchas ciudades estadounidenses, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad regional.
