"El personaje del presidente ha retornado intacto a Grévin", señaló en un mensaje a EFE una responsable de comunicación del histórico museo, fundado en 1882.
Greenpeace dejó la figura frente a la sede en París de la empresa eléctrica estatal EDF y avisó a la dirección del museo para que fueran a recuperarla.
La escultura fue robada el pasado lunes por Greenpeace y colocada frente a la embajada rusa de París como acción de protesta contra la continuación de las relaciones económicas con Rusia a pesar de la guerra de Ucrania.
La protesta no duró más que un par de minutos donde desplegaron una bandera rusa detrás de la figura del presidente francés y una pancarta amarilla con la inscripción "Business is business" (los negocios son negocios).
El director del museo, Yves Delhommeau, indicó a EFE que fue un robo sin violencia ejecutado por varias personas que pagaron su entrada y que burlaron la seguridad, y que después recibió una llamada telefónica para asegurarle que devolverían la figura sin daños.
