La GHF reabre dos centros de reparto de comida en Gaza y cierra uno al acabar de repartir

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Jerusalén, 5 jun (EFE).- La Fundación Humanitaria para Gaza (GHF, en inglés), el grupo privado apoyado por Estados Unidos e Israel que reparte comida en la Franja de Gaza, reabrió este jueves dos complejos instalados en el sur del enclave y cerró poco después uno de ellos al acabar la distribución.

Según indica en varios mensajes en su cuenta de Facebook, abrió un nuevo punto a las 14.15 hora local (11.15 GTM) en el sur de la Franja, concretamente en el Distrito Saudí de Ráfah, así como otro en Tal Al Sultan, en la misma localidad junto a la frontera con Egipto.

A las 14.25 hora local informó en otro mensaje de que el centro de Tal Al Sultan, que no se sabe a qué hora abrió, había cerrado después de que la distribución se había terminado.

En un tercer mensaje, la fundación informa de que los centros de distribución de Jan Yunis (sur) y el de Wadi Gaza (centro) están cerrados este jueves y pide a los gazatíes que no vayan allí "ya que no hay paquetes de alimentos en ninguno de los sitios".

Según informaron a EFE fuentes locales, ante la noticia de que podrían abrir centros de la fundación, numerosos gazatíes del norte de la franja -a donde no ha llegado prácticamente nada de ayuda, aunque allí viven más de 1 millón de personas- se encaminaban hacia el centro para intentar conseguir comida.

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Desde ayer, miércoles, los centros de distribución de comida de la GHF permanecían cerrados por "una cuestión de reorganización y mejora de la eficiencia".

En los primeros ocho días de funcionamiento de este nuevo modelo de distribución, un centenar de gazatíes han muerto, según cifras de las autoridades gazatíes y de Cruz Roja, a causa de fuego israelí contra los que se aceercaban a esos lugares a por ayuda, según desciben testigos.

El Ejército israelí, por su parte, admitió en un comunicado que sus tropas abrieron fuego en varias ocasiones a menos de un kilómetro del centro instalado en el barrio Tel al Sultán, después de algunos gazatíes abandonaran las rutas establecidas.

GHF dijo, en otro comunicado, que no se hacía responsable de lo que ocurría fuera de sus centros, donde Gaza seguía siendo "una zona de combates".

Tras poner fin al veto israelí a la entrada de suministros después de casi tres meses, Israel decidió dejar en manos de un grupo privado, formado por contratistas estadounidenses, un reparto limitado de comida.

De forma paralela, camiones de la ONU han logrado entrar en Gaza, pero en una cantidad que es "una gota en el océano", denuncian, respecto a lo que necesita su población.

Desde la llegada de este nuevo modelo, los altercados y la violencia a manos de las tropas han sido prácticamente diarios cerca de los centros, donde se aglutinan miles de gazatíes de madrugada para intentar recibir comida.

En el norte de la Franja GHF todavía no ha instalado ningún punto de reparto, lo que ha provocando que palestinos se alimenten de comida desechada o caducada poniendo en riesgo su salud, tal y como advirtió ayer el Programa Mundial de Alimentos de la ONU.