La Policía de Kenia blinda el Parlamento y la sede de la Presidencia ante las protestas

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Nairobi, 25 jun (EFE).- La Policía de Kenia blindó este miércoles el Parlamento y la sede de la Presidencia en Nairobi, ante las protestas convocadas en el país al cumplirse un año de las manifestaciones masivas que desembocaron en el asalto al complejo parlamentario y causaron al menos sesenta muertos.

En el centro de la capital, donde ya empiezan a concentrarse cientos de manifestantes, las calles de acceso al Parlamento están bloqueadas por barricadas de alambre de púas levantadas por las fuerzas de seguridad, con gran presencia de agentes antidisturbios.

Asimismo, las principales calles que conducen a la State House, la sede de la Presidencia, a unos tres kilómetros del centro de la ciudad, aparecen cortadas por policías y barricadas similares.

El ministro del Interior, Kipchumba Murkomen, hizo un recorrido a primera hora por la ciudad para evaluar los preparativos de seguridad.

"La prioridad del Gobierno es salvaguardar la vida y la propiedad. Instamos a todos los ciudadanos a expresarse pacíficamente y dentro del marco de la ley", subrayó el ministro.

La seguridad también se ha reforzado en otras ciudades de Kenia, como Mombasa (sureste) y Kisumu (oeste), donde se esperan manifestaciones conmemorativas similares.

El inspector general de policía, Douglas Kanja, advirtió esta mañana de que "las personas no autorizadas deben abstenerse de acceder a las áreas protegidas".

En Nairobi, muchos negocios han cerrado y las calles permanecen prácticamente desiertas después de que los líderes de la oposición declararan el miércoles un "día festivo" en honor a los manifestantes que murieron en 2024.

Este miércoles, defensores de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil keniana acompañarán a las familias de las víctimas de las manifestaciones del año pasado en una marcha conmemorativa en la capital.

Se trata del primer aniversario de la jornada más convulsa de las protestas contra una subida impuestos protagonizadas entre junio y agosto de 2024 por jóvenes de la llamada generación Z, durante las cuales murieron al menos sesenta personas.

Después de varios días de marchas masivas en las que decenas de miles de personas salieron a las calles en muchas ciudades del país, el 25 de junio de 2024 cientos de manifestantes asaltaron el Parlamento y la Policía abrió fuego contra ellos.

El Gobierno keniano ha autorizado la manifestación de este miércoles en la capital, pero sus organizadores temen nuevos actos de violencia por parte de la Policía y el uso de matones, como sucedió el pasado 17 de junio.

Ese día, un vendedor de mascarillas fue abatido por un disparo de la Policía a quemarropa en unas protestas para pedir justicia por la reciente muerte bajo custodia policial del bloguero y maestro keniano Albert Ojwang, de 31 años.