Además, varios corredores fueron trasladados al hospital con diversas contusiones tras una peligrosa y larga carrera de las reses de la ganadería Herederos de Cebada Gago.
Un toro rezagado puso en peligro a numerosos participantes del encierro, de más de cinco minutos, pues el animal se giraba constantemente y se resistía a llegar a la plaza.
Como es tradicional, los corredores se encomendaron a San Fermín para pedir protección antes de que comenzara el encierro a las 8.00 horas (6.00 GMT), con unos toros que pusieron en apuros a los participantes en una carrera tensa y más larga de lo habitual.
