Starmer y Macron almorzarán en Downing Street después de que el presidente francés visite esta mañana la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, donde depositará flores sobre la tumba de la reina Isabel II, y acuda al Imperial College de Londres para ver una muestra dedicada a la Inteligencia Artificial (IA) y hablar con profesores de esa institución académica.
El rey Carlos III agasajó anoche a Emmanuel y Brigitte Macron con una cena de Estado en Windsor, en la que estuvieron los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, e invitados como los cantantes británicos Mike Jagger y Elton John y la actriz Kristin Scott Thomas.
En su discurso, el monarca, que habló en inglés y francés, destacó que la relación entre el Reino Unido y Francia necesita ser "más cercana" ante un mundo incierto, con riesgos como el terrorismo, el crimen organizado y los ataques cibernéticos.
También se refirió a los esfuerzos para atajar el problema de la "migración irregular en el canal de la Mancha".
"Nuestros dos países se enfrentan a una multitud de amenazas más complejas, provenientes de múltiples direcciones. Como amigos y aliados, las enfrentamos juntos. Estos desafíos no conocen fronteras: ninguna fortaleza puede protegernos de ellos", agregó.
"La respuesta reside en la colaboración" y "Francia y el Reino Unido debemos ayudar a liderar el camino. Nuestras dos naciones comparten no solo valores, sino también la incansable determinación de actuar en el mundo", agregó.
En la cena, en la que el chef francés Raymond Blanc colaboró en la preparación del menú, se sirvió una selección de verduras tiernas de verano, suprema de pollo con espárragos y helado de grosella negra con bizcocho y gelatina de flor de saúco.
