"Reitero nuestro inquebrantable determinación de afianzar la lucha hasta encontrar el camino hacia la paz duradera en Palestina. Palestina no está sola. Venezuela está y estará siempre a su lado", dijo Maduro en una carta dirigida, de manera particular, a sus homólogos de Colombia y Sudáfrica, Gustavo Petro y Cyril Ramaphosa, respectivamente, cuyos Gobiernos convocaron la cita en Bogotá.
El mandatario venezolano expresó que Palestina "tiene derecho a existir, a resistir, a vivir en libertad, con un Estado plenamente soberano y con Jerusalén Oriental como su capital".
En este sentido, recordó su reciente propuesta de celebrar "una Gran Cumbre Mundial por la Paz y en Contra de la Guerra, con el propósito de construir una salida colectiva y firme que detenga la masacre, desarme nuclearmente al régimen israelí y lo obligue a someterse al sistema legal internacional".
Esa cumbre, prosiguió, debería "estructurar una propuesta de paz justa, efectiva, duradera, nacida desde los pueblos y no desde las élites que lucran con la guerra".
"Desde Caracas, decimos con plena convicción: la causa palestina no es un asunto regional ni religioso. Es la línea que separa la justicia de la barbarie. Es la batalla moral de nuestro tiempo. Defender a Palestina es defender a la humanidad misma. Callar frente a Palestina es traicionar el espíritu de todos los pueblos que han luchado por su independencia y dignidad", afirmó.
Maduro también expresó su "respeto y respaldo a la valiente labor" de la relatora de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, quien ha acusado a Israel de cometer crímenes de guerra en la Franja de Gaza y que fue sancionada por Estados Unidos por "antisemitismo descarado".
"Venezuela le expresa su solidaridad activa, así como un digno reconocimiento a su coraje y el llamado a que no cese en su misión, a pesar de las sanciones y de la estigmatización de la que es objeto. Su voz es necesaria. Su verdad incomoda a los poderosos, pero salvará a los oprimidos", dijo el líder del chavismo, quien señaló al Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como "la mayor amenaza contra la humanidad".
