"La soberanía e integridad territorial de Siria debe ser respetada, especialmente en un momento de turbulencia como el que estamos presenciando ahora en Oriente Medio. No se debe tomar ninguna medida que empeore la situación", señaló hoy el portavoz de Exteriores Lin Jian en rueda de prensa.
Desde el lunes, Israel ha perpetrado varios bombardeos contra las tropas de Damasco en la provincia meridional de Al Sueida, medidas que el Estado judío justificó como un intento de impedir la militarización de las zonas cercanas a su frontera, así como de defender a la comunidad drusa.
La minoría religiosa drusa, que participó activamente en el derrocamiento de Bachar Al Asad, mantiene una relación tensa con Damasco. Mientras, el presidente sirio, Ahmed al Sharaa, anunció este jueves el "éxito" de los esfuerzos para frenar el estallido de violencia en esa provincia, un hito alcanzado gracias a la mediación de Estados Unidos, Turquía y países árabes.
"Los esfuerzos del Estado por restablecer la estabilidad y expulsar a las facciones proscritas han tenido éxito (...) Gracias a la eficaz intervención de la mediación estadounidense, árabe y turca, se salvó a la región de un destino incierto", dijo el presidente en un discurso televisado.
Explicó que han decidido dejar la seguridad de Al Sueida en manos de facciones locales y líderes religiosos, después de que la llegada de las fuerzas gubernamentales desatara el martes intensos choques entre estas y grupos de la zona.
