Después de terminar la víspera por primera vez por encima de los 9.000 puntos (9.012,99), el selectivo británico volvió a romper su techo y cosechó la mayor puntuación jamás registrada, después de alcanzar además en la misma sesión su máximo intradía, que se situó en torno a los 9.034 enteros.
El índice principal londinense, el FTSE-100, aumentó pues 10,82 puntos al cierre, hasta 9.023,81, mientras que el secundario, el FTSE-250 -que agrupa a empresas más pequeñas, generalmente británicas-, cedió un 0,36 %, o 78,20 puntos, hasta los 21.934,26.
En el apartado de ganancias, las más beneficiadas fueron la multinacional de servicios de alimentación Compass Group, que subió un 5,39 %, seguida de la gasística Centrica, que avanzó un 4,76 %, y la gigante suiza de materias primas Glencore, que creció un 3,13 %.
Al otro lado de la balanza, no se lograron contagiar de esta ola alcista la aerolínea de vuelos económicos EasyJet, que perdió un 2,84 %, la gestora de activos IGC, que retrocedió un 2,67 %, y el contratista de defensa Melrose Industries, que cayó un 2,50 %.
