"El informe sobre la ampliación genera irritación, ya que contiene valoraciones negativas infundadas y especulaciones políticas", afirmó el Ministerio de Exteriores georgiano en un comunicado.
La diplomacia georgiana expresó que las "declaraciones y los pasos tomados por las instituciones de la Unión Europea respecto a Georgia generan alarma".
Según Exteriores, esta actitud "está dirigida a influir en la política exterior del país contradice tanto el espíritu de interacción entre Georgia y la UE como nuestros comunes intereses".
"Es lamentable que el informe de la UE contenga valoraciones tendenciosas respecto a Georgia", señaló Tiflis, al indicar que la nación caucásica "mantiene su apego a los acuerdos con la UE y continúa cumpliendo de buena fe los compromisos asumidos en el Acuerdo de asociación firmado en 2014".
La diplomacia georgiana añadió que este apego "garantiza el acercamiento del país a los estándares europeos".
"El Gobierno de Georgia, como socio responsable y fiel, confirma nuevamente su deseo de cooperar con la EU basado en el respeto, las relaciones constructivas y la cooperación mutuamente provechosa", sostuvo Exteriores, al señalar que la cooperación debe basarse "en los valores y principios comunes y no en la coerción".
A su vez, el presidente del Parlamento georgiano, Shalva Papuashvili, afirmó a la prensa que el informe europeo se basaba en "narrativas falsas" y "una retórica hostil" de la burocracia europea respecto a su país.
"El chantaje y la presión no prosperarán con Georgia", indicó, al señalar que su país "continuará preparándose para integrar la UE pese a los esfuerzos de Bruselas en que el pueblo georgiano pierda el interés en sumarse a la Unión Europea".
Al respecto, defendió que al igual que Hungría, Eslovaquia y la República Checa, "se niegue a someterse ciegamente a las indicaciones e instrucciones de Bruselas".
La Comisión Europea estimó hoy que el proceso de adhesión de Georgia a la UE se encontraba en la práctica paralizado desde 2024.
"Desde entonces, la situación se ha deteriorado drásticamente, con un grave retroceso democrático marcado por una rápida erosión del Estado de derecho y graves restricciones de los derechos fundamentales", dijo, para añadir que la CE considera a Georgia candidato "solo de nombre".
