Macron hará lo posible para impedir injerencias extranjeras en la presidencial de 2027

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París, 31 dic (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que estará trabajando en su cargo "hasta el último segundo" de su mandato en 2027, y que hará lo posible para impedir injerencias extranjeras en las elecciones presidenciales de ese año, a las que no puede presentarse.

En su discurso de fin de año a los franceses, Macron recordó que no se presentará en esos comicios, programados para la primavera de 2027, pero que tiene intención de estar "a la altura del mandato" que le dieron los electores.

"Y -añadió- haré todo lo posible para que las elecciones presidenciales se desarrollan de la forma más serena posible, en particular al abrigo de cualquier injerencia extranjera".

Una alusión indirecta a las tentativas de interferencias políticas diversas que se han denunciado en los últimos tiempos en Francia y en otros países europeos, sobre todo por parte de Rusia, pero también de otros países, incluidos los Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.

El jefe del Estado francés insistió en que 2026 "debe ser y será un año útil" y que él tiene voluntad de que avancen algunas de las que son sus prioridades.

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Se refirió en concreto a la puesta en marcha del servicio militar voluntario, que está previsto que empiece a funcionar el próximo verano, pero también una legislación sobre la eutanasia y el final de la vida.

Sobre todo, manifestó tres deseos para este nuevo año, el primero conseguir unidad en Francia, lo que a su parecer implica "luchar sin descanso contra el antisemitismo, contra el racismo, contra todas las formas de discriminación".

El segundo deseo fue lograr una Francia fuerte en una Europa independiente, algo que para Macron pasa por proteger la industria y la agricultura europea "instaurando reglas comerciales leales, justas respecto al resto del mundo".

A ese respecto, pidió que los europeos se atrevan a "ser una verdadera potencia que asuma una preferencia europea" para sus empleos y sus empresas.

Unas palabras, sobre las medidas de protección comercial de la Unión Europea frente al resto del mundo, que cobran un eco particular en un momento en que Francia es uno de los países que bloquean (en particular con Polonia e Italia) la concreción del acuerdo de libre comercio de los Veintisiete con Mercosur.

Macron también se pronunció por la construcción de "una Europa independiente en la industria espacial, en la tecnología cuántica o en la inteligencia artificial. Está en juego nuestra prosperidad tanto en Francia como en Europa".

El presidente francés hizo mención a cuestiones de actualidad política nacional, y en especial el gran desafío para las próximas semanas del Gobierno del primer ministro, Sébastien Lecornu, que es la aprobación de los presupuestos para 2026.

Dijo que "desde las primeras semanas del año que comienza, el Gobierno y el Parlamento tendrán que construir acuerdos para dotar a la nación de unos presupuestos".

La falta de mayoría que respalde al Ejecutivo impidió la adopción por el Parlamento de los presupuestos para 2026, lo que llevó a Lecornu a sacar adelante una ley especial, que es una especie de prórroga de los presupuestos, en espera de que se puedan reanudar los debates en las cámaras en enero con la esperanza de llegar a un compromiso.