En un mensaje publicado en su cuenta oficial de la red social X, en la que suele dictar mensajes desde la cárcel, Castillo sostuvo que "su incapacidad moral para ejercer el cargo de presidente de la República encargado, es notoria e indignante", a raíz de las reuniones semiclandestinas que el mandatario mantuvo, según distintas revelaciones periodísticas, con un empresario chino.
"No puede estar un día más al frente de un país que eligió a un presidente por voluntad popular y, a favor de quién, las mayorías populares, siguen luchando por su libertad y restitución", dijo el izquierdista, recluido en Barbadillo, la conocida como cárcel para presidentes de Perú, donde también están los expresidentes Alejandro Toledo (2001-2006), Ollanta Humala (2011-2016) y Martín Vizcarra (2018-2020).
Castillo rechazó que se compare a Jerí con él, por las reuniones también semisecretas que el izquierdista mantuvo como presidente, fuera del Palacio de Gobierno y de cualquier registro oficial, en una casa del centro de Lima; y con las que Jerí ha buscado distanciarse. "Yo soy abogado, conozco las leyes, no soy profesor", dijo a periodistas en referencia a Castillo.
El exgobernante afirmó que "Jerí es un mal abogado y pésimo presidente encargado que solo busca satisfacer los oscuro intereses de las mafias que lo patrocinan y blindan en contra del bienestar de la población".
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"José Jerí jamás podrá compararse conmigo, ni como ciudadano, ni como profesional ni como presidente. Yo soy un maestro de verdad y soy un presidente elegido constitucionalmente por el pueblo", enfatizó.
El actual presidente, que cumplió recientemente cien días de gestión tras haber reemplazado transitoriamente a la destituida Dina Boluarte (2022-2025), que a su vez sustituyó a Castillo, se encuentra inmerso en la polémica tras revelarse los encuentros mantenidos en las últimas semanas con el empresario Zhihua 'Johnny' Yang.
En primer lugar acudió encapuchado y con aparente intención de no ser reconocido el 26 de diciembre, junto a su ministro del Interior, Vicente Tiburcio, al chifa - restaurante de comida tusán (peruano-china) - propiedad de Yang, mientras que el 6 de enero visitó una tienda del mismo empresario que había sido clausurada pocas horas antes por las autoridades municipales.
Junto a ello también se identificaron una serie de visitas realizadas a Palacio de Gobierno por el empresario chino Ji Wu Xiaodong, amigo de Yang, quien según medios locales mantiene vigente una orden de arresto domiciliario.
Varios partidos en el Congreso, incluso algunos que apoyaron su ascensión a la jefatura de Estado por su condición de presidente del Parlamento, han comenzado a pedir su dimisión, sin que de momento haya los votos suficientes para una censura.
