Infancia de Sudán ha perdido casi 500 días lectivos por la guerra, dice Save the Children

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El Cairo, 22 ene (EFE).- Los menores sudaneses han perdido unos 500 días lectivos por la guerra entre el Ejército y los paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) que asola su país desde abril de 2023, en lo que constituye "uno de los cierres escolares más prolongados del mundo", denunció este jueves Save the Children.

La organización destacó que esta pérdida de días de aprendizaje afecta a millones de niños y niñas y supera en extensión a los peores cierres escolares ocurridos durante la pandemia de la covid-19.

En todo Sudán "más de 8 millones de niños -casi la mitad de los 17 millones de sudaneses en edad escolar- han pasado unos 484 días sin pisar el aula", según el último análisis de Save the Children, realizado con motivo del 8º Día Internacional de la Educación, que la ONU celebrará el próximo sábado.

"Pocos conflictos modernos han cerrado las escuelas durante tanto tiempo", insistieron desde la organización en la nota de prensa que presenta su informe, y advirtieron que "a diferencia de lo que ocurrió durante la pandemia, el aprendizaje a distancia no es una opción para la mayoría de los niños de Sudán" tras casi tres años de combates.

Save the Children también señaló el efecto de la guerra sobre las escuelas sudanesas: dañadas por el conflicto o empleadas como refugios para los más de 9 millones de desplazados internos que registró la ONU en su último monitoreo de octubre de 2025.

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En el estado de Darfur del Norte (noroeste), escenario principal de los combates en la actualidad, sólo el 3 % de las escuelas están abiertas, según denuncian, mientras que en Darfur del Sur (suroeste), Kordofán Occidental (sur) y Darfur Occidental (oeste), también afectados por la guerra, están en funcionamiento el 13 %, 15 % y 27 % de las escuelas respectivamente.

Además, muchos profesores "llevan meses sin cobrar su salario", lo que "afecta a su moral y obliga a algunos a abandonar su trabajo", aseguró la organización.

Tras visitar varios centros de estudio sudaneses este mes de enero, la directora ejecutiva de Save the Children, Inger Ashing, afirmó en la nota de este jueves que "los niños que han huido de la violencia inimaginable en Sudán merecen algo más que seguridad: merecen la oportunidad de aprender, de tener esperanza y de reconstruir sus vidas".

Añadió que la educación "no es un lujo para los niños" y que los protege de "la explotación, el matrimonio precoz y el reclutamiento de grupos armados".

Por ello, Ashing pidió escuchar a la infancia y "encontrar las formas y la financiación" para "cerrar las brechas de aprendizaje".

"Si no invertimos hoy en educación, corremos el riesgo de condenar a toda una generación a un futuro marcado por los conflictos en lugar de por las oportunidades", zanjó.