China rechaza las alusiones a su "amenaza" tras el preacuerdo de Trump sobre Groenlandia

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Pekín, 22 ene (EFE).- Pekín rechazó este jueves las alusiones a una supuesta "amenaza china" en el Ártico tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de un principio de acuerdo con la OTAN sobre Groenlandia, y denunció el uso de "acusaciones infundadas" como pretexto para perseguir “intereses egoístas”.

"China siempre ha defendido que las relaciones entre países se gestionen de acuerdo con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. La llamada ‘amenaza china’ carece totalmente de fundamento", afirmó hoy el portavoz del Ministerio de Exteriores Guo Jiakun en la rueda de prensa diaria de la Cancillería china.

El portavoz subrayó que Pekín "se opone firmemente a las acusaciones sin base, a la fabricación de pretextos y al uso de China como excusa para obtener beneficios propios".

Las declaraciones chinas se producen después de que Trump anunciara en el Foro Económico Mundial de Davos un principio de acuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sobre Groenlandia, que incluiría negociaciones entre Washington, Copenhague y las autoridades groenlandesas.

Un portavoz de la Alianza Atlántica indicó posteriormente que esos contactos buscan garantizar que "Rusia y China nunca logren afianzarse" en la región ártica, tanto en el plano económico como en otros ámbitos.

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Trump, que ha reiterado su interés estratégico en la isla por motivos de seguridad nacional, afirmó además que descarta el uso de la fuerza para su control, aunque instó a iniciar "negociaciones inmediatas" y vinculó el acuerdo a la construcción de un sistema antimisiles de gran escala, la llamada Cúpula Dorada, así como al acceso a los recursos minerales del territorio.

El presidente estadounidense sostuvo que el pacto con la OTAN será "muy beneficioso" para Estados Unidos y para la Alianza, y dio por hecho que Dinamarca acepta el marco del acuerdo al considerar que Rutte "la representa" en su condición de secretario general del bloque militar.

Las declaraciones se enmarcan en un contexto de creciente interés estratégico por el Ártico, una región clave por sus rutas marítimas emergentes, sus recursos energéticos y minerales y su valor geopolítico, en un momento de intensificación de la competencia entre grandes potencias.

China, que se define como un "Estado cercano al Ártico", ha intensificado en los últimos años su presencia económica y científica en la zona, principalmente a través de proyectos de investigación polar, inversiones en infraestructuras y cooperación energética, lo que ha suscitado recelos en Washington y en varios países europeos.

Pekín ha defendido de forma reiterada que su actividad en la región se ajusta al derecho internacional y a los marcos multilaterales, y ha rechazado las acusaciones de ambiciones estratégicas encubiertas.