Con la medida publicada este lunes en el Boletín Oficial y firmada por el titular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), Luis Eduardo Fontana, se reemplaza la normativa vigente y se habilita un nuevo esquema de acceso para hospitales, clínicas y centros de diagnóstico.
Según el texto oficial, la medida busca “simplificar y modernizar la importación de productos médicos usados y reacondicionados en la Argentina”.
Se permitirá importar productos médicos usados bajo tres modalidades: reacondicionados en el exterior, usados que no requieran reacondicionamiento y usados para ser reacondicionados en Argentina, siempre que no estén destinados a “uso único”.
Para los productos de "bajo riesgo", como ecógrafos, ya no será necesaria una autorización previa de la ANMAT, sino la presentación de un aviso de importación con carácter de declaración jurada dentro de las 48 horas posteriores a su nacionalización.
Los equipos de "mayor riesgo o complejidad", como tomógrafos, seguirán requiriendo autorización previa.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, celebró la medida en la red social X y aseguró que implicará “menos costos y burocracia, más calidad al servicio de la salud de los argentinos”.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, afirmó en un posteo en la red social X: "Es un beneficio importante para los establecimientos médicos de todo el país, porque podrán importar sin complicaciones, por ejemplo, un ecógrafo con pocos años de uso."
El ministro de Salud, Mario Lugones, en tanto, dijo que “hasta ahora, los centros de salud más pequeños veían limitadas las opciones para incorporar equipamiento y terminaban haciendo compras con muchos años de antigüedad”.
Desde el Ejecutivo subrayaron en un comunicado que la medida apunta a “mejorar el acceso de la población a prácticas de diagnóstico y tratamiento oportunas”, garantizando que el ingreso de estos productos se realice bajo condiciones de “seguridad, eficacia y calidad”.
