Herzog, que llegó hoy a Sídney junto a su esposa, Michal Herzog, colocó una corona de flores y dos piedras traídas de Jerusalén en el memorial del Pabellón de Bondi, donde también saludó a familiares de las víctimas, al inicio de una visita oficial de cuatro días marcada por un amplio despliegue de seguridad.
En declaraciones a la prensa, el mandatario subrayó que el ataque, ocurrido el pasado 14 de diciembre durante un acto de Janucá y que dejó 16 muertos, incluido uno de los dos agresores, tuvo como objetivo a la comunidad judía, pero también "la santidad de la vida humana, la libertad religiosa y la tolerancia", valores que, dijo, "sostienen a las sociedades democráticas".
Herzog destacó asimismo la solidaridad mostrada por la ciudadanía australiana tras el atentado y agradeció el apoyo del Gobierno del país océanico.
"Cuando una comunidad es atacada, debemos estar unidos. El silencio frente al odio es complicidad", dijo, al tiempo que dio la bienvenida a las medidas adoptadas por las autoridades australianas para reforzar la seguridad y frenar expresiones antisemitas.
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El presidente israelí inició así una agenda de cuatro días marcada por el acompañamiento a la comunidad judía y encuentros oficiales con altas autoridades, incluido el primer ministro, Anthony Albanese, quien señaló en la víspera que la visita tiene como objetivo "apoyar a la comunidad judía" tras un ataque que calificó de "devastador".
La estancia de Herzog coincide con un clima de tensión en Sídney, donde están previstas protestas en favor de Palestina. Preguntado por estas convocatorias, Herzog advirtió que "cuestionar la existencia del Estado judío y su derecho a la autodeterminación cruza una línea hacia el antisemitismo".
Ante la visita, las autoridades australianas anunciaron la semana pasada varias medidas de seguridad, entre ellas la extensión del periodo durante el cual la Policía puede denegar el permiso para la celebración de protestas tras un atentado.
La ampliación de la restricción afecta al centro de Sídney y a zonas del este de la ciudad, entre ellas Bondi.
Los organizadores recurrieron esta decisión ante los tribunales de la ciudad, cuando hay convocadas protestas este lunes y los próximos días en las principales ciudades del país, entre ellas Melbourne, Brisbane, Canberra, Adelaida y Hobart.
