El secretario estadounidense de Comercio, Howard Lutnick, afirmó el mes pasado, tras el anuncio de un acuerdo comercial entre Taipéi y Washington, que el propósito de la Administración de Donald Trump era trasladar a Estados Unidos el 40 % de la cadena de suministro de semiconductores taiwanesa.
"Le he dicho muy claramente a la parte estadounidense que eso es imposible", subrayó Cheng durante una entrevista el domingo por la noche en el canal de televisión taiwanés CTS, que fue recogida por la agencia CNA.
La funcionaria señaló que los procesos avanzados de fabricación de chips de Taiwán, necesarios para el desarrollo de dispositivos de inteligencia artificial, representan cerca del 90 % del valor de producción mundial, fruto de un ecosistema de semiconductores desarrollado durante décadas y que "no puede trasladarse".
"No es posible repartir por capacidad, pero sí ampliar la presencia en Estados Unidos (...). Para que Taiwán y Estados Unidos cooperen en la construcción de la cadena de suministro, debe adoptarse el modelo taiwanés para cumplir con los objetivos estratégicos de ambas partes, algo a lo que EE.UU. respondió positivamente", aseveró.
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Cheng también afirmó que no habrá parques científicos similares a los de Taiwán en Estados Unidos, al tiempo que prometió que las capacidades de fabricación y empaquetado avanzado de la industria taiwanesa serán "muy superiores" a las inversiones en Estados Unidos, e incluso mayores que las realizadas en cualquier otro país.
"Primero, es imprescindible establecer fábricas en Taiwán y confirmar que se puede producir en masa; solo entonces las empresas se expandirán con nuevas inversiones en otros países. Por ello, la investigación y el desarrollo de las tecnologías y procesos más avanzados deben realizarse primero en Taiwán", sostuvo.
Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump y su gabinete han insistido en la necesidad de "traer de vuelta" la producción de semiconductores a Estados Unidos, un país que durante años dependió de fabricantes extranjeros y de cadenas de suministro globales frágiles.
Sin embargo, los expertos consideran que replicar la capacidad de fabricación de Taiwán no será sencillo, dado que cuenta con décadas de experiencia, una mano de obra altamente especializada y un ecosistema completo de proveedores y logística que permite mantener elevados niveles de eficiencia.
