La Comisión Fiscalización del Congreso, que investiga este caso, citó a Ji Wu Xiaodong para que diera explicaciones sobre los encuentros mantenidos con el presidente, y el empresario contestó a las preguntas de parlamentarios a través de una videollamada, ya que supuestamente está cumpliendo una orden de arresto domiciliario.
Reportajes periodísticos revelaron que Jerí acudió encapuchado, junto a su ministro del Interior, Vicente Tiburcio, a un restaurante el pasado 26 de diciembre, que es propiedad de Zhihua 'Johnny' Yang, un contratista del Gobierno y del propio despacho presidencial, mientras que el 6 de enero visitó una tienda del mismo empresario que había sido clausurada pocas horas antes por las autoridades municipales.
Medios locales también han señalado que el empresario Ji Wu Xiaodong realizó hasta tres visitas al Palacio de Gobierno a pesar de que tiene vigente una orden de arresto domiciliario por un presunto caso de tráfico ilegal de madera.
Ji Wu Xiaodong expuso que, contrariamente a lo que dijo Jerí en su declaración ante la misma comisión hace diez días, él sí habla español y de hecho acudió a esa reunión en el restaurante de 'Johnny' como traductor.
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"Creo que el presidente está equivocado, debe estar confundido con algún personal del chifa (restaurante peruano-chino), yo sí hablo español, el presidente no me conoce", indicó el empresario.
Agregó que tanto en dicho encuentro en el restaurante, como cuando fue a Palacio de Gobierno, solo se trató el tema de coordinar las actividades de la celebración de la amistad entre ambos países.
En este sentido, sostuvo que Jerí no estuvo presente en las reuniones que mantuvo en el Ejecutivo, sino que asistieron personal de Prensa, Imagen y Cancillería.
Afirmó que 'Johnny' Yang, que no acudió a la cita en el Congreso porque según explicó en una carta es un ciudadano extranjero, "siempre ha sido uno de los dirigentes jefes de la colonia china, y todos los años celebran una serie de actividades" para las que no se requiere ninguna autorización de la embajada, según dijo.
También señaló que el pasado 26 de diciembre, cuando se produjo la reunión en el chifa, aún no tenía prisión domiciliaria, por lo que no tenía ningún impedimento para salir a la calle, y apuntó que la orden judicial inició el pasado 21 de enero.
Sobre su visita al restaurante chifa - como se conoce los locales de comida tusán (peruano-japonesa), Jerí ha negado "categóricamente" que cometiera ningún acto irregular y dijo que fue un encuentro que no había estado organizado previamente, aunque pidió perdón a sus compatriotas por haber acudido encapuchado.
