Taylor sustituye a Ley, quien se convirtió en 2025 en la primera mujer en dirigir el Partido Liberal a nivel federal, pero que ha sido destituida tras apenas nueve meses en el cargo en medio de malos resultados en las encuestas y divisiones internas.
El Partido Liberal, de orientación conservadora y tradicionalmente aliado con el Partido Nacional en la llamada Coalición, es una de las dos grandes formaciones de Australia, junto al Partido Laborista, actualmente en el Gobierno y de centroizquierda.
La pugna por el liderazgo se produjo después de que varios sondeos mostraran una caída en el apoyo a la Coalición frente a fuerzas minoritarias como One Nation, una formación nacionalista y populista de derecha que promueve una fuerte restricción migratoria, rechaza el multiculturalismo y las políticas climáticas ambiciosas, y defiende un discurso soberanista y antiélites.
Taylor, considerado referente del ala conservadora del Partido Liberal, fue ministro de Energía en el Gobierno de Scott Morrison (2018-2022) y más recientemente ocupó la cartera económica de la oposición bajo el liderazgo de Peter Dutton, jefe liberal hasta la derrota electoral de 2025.
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Tras confirmarse su victoria, Taylor afirmó que la formación atraviesa "la peor posición desde 1944", año de fundación del partido, y defendió la necesidad de una renovación profunda para recuperar votantes, especialmente en un contexto marcado por el aumento del costo de la vida.
La elección interna también designó como número dos a la senadora Jane Hume, primer miembro de la Cámara Alta en ocupar la vicepresidencia del partido desde 1990.
Hume había apoyado públicamente la candidatura de Taylor frente a otros aspirantes como Ted O'Brien, Dan Tehan y Melissa Price, eliminados en sucesivas rondas de votación.
La destitución de Ley evidenció la tensión entre el ala moderada y el sector conservador del Partido Liberal. Sus partidarios argumentaban que no había tenido tiempo suficiente para consolidar su liderazgo y advertían de que relevar tan pronto a la primera mujer al frente de la formación podía dañar aún más su imagen entre el electorado femenino.
Con este relevo, la oposición australiana busca redefinir su estrategia y frenar la pérdida de apoyos tras uno de los peores resultados electorales de su historia reciente en mayo de 2025.
