"Confío en que, bajo su liderazgo, la unidad nacional se consolidará y los valores democráticos, el Estado de derecho y un sistema de gobierno responsable se fortalecerán aún más", expresó el jefe del Gobierno interino Muhammad Yunus en un comunicado este sábado dirigido al ganador de las elecciones y líder del BNP Tarique Rahman.
Yunus también recordó a los padres del nuevo mandatario, figuras clave en la historia del país, al destacar la visión de Estado de su padre, el presidente Ziaur Rahman, y el compromiso democrático de su madre, la ex primera ministra Khaleda Zia, confiando en que sus legados guíen el camino de Tarique Rahman en el futuro
"Al mismo tiempo, expreso mi sincero agradecimiento por su valiosa cooperación y papel constructivo durante el mandato del gobierno interino", añadió.
"Su postura positiva para mantener el ambiente democrático, mostrar tolerancia y respetar el proceso constitucional durante este sensible período de cambio ha desempeñado un papel fundamental para el interés nacional", concluyó el líder del Gobierno interino.
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En comunicados distintos, el líder del Gobierno interino también se dirigió al jefe de Jamaat-e-Islami, Shafiqur Rahman, y al líder del NCP, Nahid Islam, para destacar que su moderación y discursos responsables han sido claves para la estabilidad nacional, subrayando que "es esencial que tanto el gobierno como la oposición desempeñen un papel basado en principios para fortalecer una democracia sólida".
Aunque el jefe del Gobierno interino no respondió directamente a las quejas, la coalición opositora que integra a los movimientos estudiantiles de la revolución de 2024 denunció el viernes una manipulación sistemática de los resultados y una ola de violencia contra sus activistas.
Estos mensajes cierran la etapa del gobierno de transición de Muhammad Yunus, quien llega al fin de su mandato de dieciocho meses con unos resultados que devuelven el país a la política civil tras un periodo marcado por luces y sombras, el encarcelamiento de rivales políticos y una reforma del Estado que muchos sectores consideran fallida.
El país empieza una nueva etapa con el histórico Partido Nacionalista de Bangladés (BNP) tras su victoria arrolladora con doscientos veinte escaños en el Parlamento, suficientes para formar gobierno en solitario.
Esta formación representa a la derecha conservadora tradicional que regresa al poder frente a la modesta representación de la alianza reformista que apenas logró asegurar cuarenta y cinco asientos.
