Nuñez adelantó a la prensa francesa que se trata de una visita "técnica" y de trabajo, centrada en cuestiones de "seguridad" e "migración", durante la que se pretende abordar también la liberación del periodista francés, Christophe Gleizes, condenado por la Justicia argelina a prisión el pasado mes de junio.
Según el periódico argelino Echourouk, Argelia pide la extradición de al menos 50 ciudadanos buscados por la Justicia argelina como el exministro de Industria, Abdeslam Bouchouareb, condenado en numerosos casos de corrupción.
Las autoridades argelinas no han difundido una agenda oficial, pero la visita es interpretada por la prensa local como un paso por parte de Francia para reducir el distanciamiento, agravado durante la etapa del anterior ministro francés del Interior, Bruno Retailleau, a quien Argel responsabiliza de la "escalada de tensión" entre los dos países.
En plena crisis por las posiciones de Francia con respecto al conflicto del Sáhara Occidental, el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, visitó en abril de 2025 Argel para avanzar en la reconciliación.
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Sin embargo, el acercamiento quedó interrumpido pocos días después por la expulsión por parte de Argelia de doce diplomáticos franceses en protesta por la detención de un agente consultar en París en 2025, medida a la que Francia respondió con la expulsión de doce funcionarios consulares argelinos y retirando también al embajador.
Argel señaló a Retailleau como el responsable de la detención y a la extrema derecha francesa por avivar la crisis.
La detención y condena del escritor argelino francés Boualem Sansal ha sido también un motivo de fricción entre Argel y París hasta su liberación el pasado noviembre por indulto presidencial a petición de Alemania.
Las relaciones entre Argelia y Francia han estado históricamente marcadas por tensiones, dado que la excolonia reclama a París el reconocimiento de los crímenes cometidos durante 132 años de colonización y, el pasado diciembre, el Parlamento argelino aprobó una ley que penaliza las prácticas coloniales francesas.
El reconocimiento y las compensaciones por los delitos cometidos durante la colonización, como los ensayos nucleares de los años sesenta, han sido parte de las demandas históricas por parte de Argelia.
