Presidente letón espera poder "reformar" los lazos transatlánticos pese a las diferencias

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Múnich (Alemania), 15 feb (EFE).- El presidente de Letonia, Edgars Rinkēvičs, expresó este domingo su esperanza de que Europa y EE.UU. puedan, pese a todas las diferencias, "reformar" las relaciones transatlánticas, si bien insistió en que esto debe ocurrir sobre la base de una asociación entre iguales.

"Sigo esperando que, pese a todas las diferencias, podamos reformar y transformar las relaciones transatlánticas, pero más sobre la base de una asociación entre iguales, en lugar de una relación de seguimiento", señaló en un panel de la Conferencia de Seguridad de Múnich junto a la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas.

Rinkēvičs fue preguntado por su valoración del discurso pronunciado el sábado por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, del que, dijo le gustaron "muchos de los puntos que planteó", porque había referencias históricas a los profundos lazos entre ambas partes y porque "el compromiso con la relación transatlántica está ahí"

El presidente letín añadió que también quedó claro que "vamos a tener algunas diferencias profundas que debemos resolver".

Rinkēvičs sostuvo que Europa debe reconocer que "durante mucho tiempo descuidamos la defensa y otros ámbitos", y también es cierta otra queja estadounidense de que la dependencia energética de Europa del gas y el petróleo rusos "era profunda hace apenas unos años".

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"Y sí, nos guste o no, la cuestión migratoria se está convirtiendo en un tema candente en muchos países europeos. Son cuestiones que debemos tener en cuenta", añadió.

Entre otros aspectos que criticó Rubio la víspera mencionó "errores del pasado" que ahora se deben enmendar, a ser posible europeos y estadounidenses juntos.

"Externalizamos cada vez más nuestra soberanía hacia instituciones internacionales, mientras muchas naciones invertían en enormes Estados de bienestar a costa de mantener la capacidad de defenderse", añadió, y dijo que esto ocurrió "mientras otros países emprendían la acumulación militar más rápida de toda la historia humana y no dudaban en usar el poder duro para perseguir sus propios intereses".

Además, sostuvo, "para apaciguar a un culto climático, nos impusimos políticas energéticas que están empobreciendo a nuestros pueblos, mientras nuestros competidores explotan petróleo, carbón, gas natural y cualquier otro recurso, no solo para impulsar sus economías sino para usarlos como palanca contra las nuestras".

"Y en la búsqueda de un mundo sin fronteras, abrimos nuestras puertas a una ola sin precedentes de migración masiva que amenaza la cohesión de nuestras sociedades, la continuidad de nuestra cultura y el futuro de nuestros pueblos", sostuvo en una crítica también a la política de puertas abiertas de Europa hace una década.

A juicio de Rinkēvičs Europa necesita "un pragmatismo sereno para seguir adelante con las cosas que acordamos hacer hace mucho tiempo: defensa, soberanía digital e independencia energética".

"Esas son tres áreas en las que, si realmente queremos fortalecer a Europa, debemos actuar", opinó.