Gisèle Pelicot relata a la BBC el “horror” de descubrir los crímenes de su esposo

Gisele Pelicot reacciona junto a un collage que dice "Gisele, gracias mujeres" al llegar al juzgado de Aviñón para el juicio de su expareja, Dominique Pelicot, acusado de drogarla durante casi diez años e invitar a desconocidos a violarla en su domicilio de Mazan, un pequeño pueblo del sur de Francia, en Aviñón, el 4 de diciembre de 2024.
Gisele Pelicot reacciona junto a un collage que dice "Gisele, gracias mujeres" al llegar al juzgado de Aviñón para el juicio de su expareja, Dominique Pelicot, acusado de drogarla durante casi diez años e invitar a desconocidos a violarla en su domicilio de Mazan, un pequeño pueblo del sur de Francia, en Aviñón, el 4 de diciembre de 2024.040004+0000 CHRISTOPHE SIMON

Gisèle Pelicot, de 73 años, habló con el programa BBC Newsnight sobre el impacto de descubrir que, durante años, su esposo la había drogado repetidamente hasta dejarla inconsciente y había invitado a docenas de hombres para violarla. Pelicot, situada en el centro del juicio por violación más grande de Francia, dijo que se sintió “destrozada por el horror” al comprender lo sucedido. Pelicot publicará sus memorias en un libro titulado “Un himno a la vida”.

En una extensa y conmovedora entrevista concedida al programa BBC Newsnight, Gisèle Pelicot (73) profundizó en los detalles de la pesadilla que vivió durante una década. La mujer que se convirtió en el rostro de la resiliencia en Francia describió el horror de descubrir que su esposo, el hombre con quien compartió 50 años de vida, la drogaba sistemáticamente para que desconocidos la violaran mientras ella permanecía inconsciente.

El momento de la ruptura: “No me reconocía”

Gisèle recordó para la BBC el día que marcó el inicio de su “descenso al infierno”. Todo comenzó con una citación policial para su entonces marido, Dominique Pelicot, detenido por filmar bajo las faldas de mujeres en un supermercado. Sin embargo, la investigación tomó un giro oscuro cuando un agente la llevó aparte.

Tras preguntarle si participaban en intercambios de parejas —a lo que ella respondió con un rotundo “no”—, el policía le mostró dos fotografías. “No me reconocía”, relató Pelicot a la cadena británica. “Esta mujer yacía en la cama como si estuviera muerta. Hay hombres junto a ella. No entendía quiénes eran. No los conocía”. En ese instante, la realidad se fragmentó: “Algo explotó dentro de mí. Fue como un tsunami”.

La policía le reveló que existían miles de fotos y videos donde ella era abusada por docenas de hombres. Dominique había catalogado minuciosamente cada violación en un disco duro. Al salir de la comisaría, aturdida, Gisèle llamó a una amiga y pronunció por primera vez la palabra que cambiaría todo: “Dominique está detenido porque me violó y me hizo violar”.

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Gisèle Pelicot posa durante una sesión de fotos en París el 4 de febrero de 2026.
Gisèle Pelicot posa durante una sesión de fotos en París el 4 de febrero de 2026.

La traición cotidiana y el riesgo de muerte

Uno de los puntos más dolorosos de la entrevista con la BBC fue la descripción de la vida cotidiana bajo el efecto de las drogas. Desde 2011, Gisèle sufría lagunas de memoria y problemas ginecológicos que los médicos no lograban explicar. Su esposo la acompañaba a cada consulta, fingiendo preocupación.

“Era inconcebible que este hombre que compartió mi vida pudiera haber cometido estos horrores”, confesó. “Me levantaba y desayunaba, y él me miraba a los ojos. No sé cómo pudo traicionarme durante tantos años”. Pelicot supo después que él le suministraba potentes relajantes musculares para que no sintiera dolor físico al despertar. Hoy, ella está convencida de que su cuerpo estaba al límite: “Me cuesta reconocer que no tuvo piedad”.

“Escuché a mi hija gritar”: El dolor de los hijos

Informar a sus tres hijos —David, Caroline y Florian— fue, según Gisèle, la experiencia más dura de su vida. Relató a la BBC el impacto de esas llamadas telefónicas: “Escuché a mi hija gritar. Era casi inhumano, ese grito”.

La tragedia no solo reveló los abusos contra Gisèle, sino que expuso una faceta aún más oscura de su exmarido. En su computadora se hallaron fotos de su hija Caroline durmiendo en ropa interior, lo que Pelicot calificó como una “mirada incestuosa absolutamente insoportable”. Aunque Caroline sospecha que ella también fue drogada y violada, la falta de evidencia física impidió que Dominique fuera procesado por esos cargos específicos.

“Otras revelaciones”: Un posible pasado asesino

La sombra de Dominique Pelicot se extendió aún más allá. En 2022, la policía informó a Gisèle que su exesposo había admitido un intento de violación a otra joven y que estaba bajo investigación por el asesinato de una agente inmobiliaria en París en 1991, cargo que él niega. “Me atrevo a esperar que no sea el autor de este crimen atroz, porque de lo contrario sería nuevamente un descenso al infierno”, admitió Pelicot.

Un mensaje para el futuro

A pesar de la humillación sufrida en el tribunal de Avignon, donde los abogados de los 51 acusados intentaron cuestionar su falta de consentimiento, Gisèle se mantuvo firme en su decisión de renunciar al anonimato. “Si yo pude hacer esto, todas las víctimas también pueden”, afirmó con serenidad.

Hoy, mientras intenta reconstruir su vida en la Île de Ré junto a una nueva pareja, Pelicot todavía siente la necesidad de una confrontación final. Planea visitar a su exmarido en la cárcel para obtener respuestas directas sobre su hija y las acusaciones de asesinato: “Necesito mirarlo a los ojos”.