Un monasterio del siglo XII, inundado en el norte de España a causa del temporal

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La Vid y Barrios (España), 16 feb (EFE).- El Monasterio de la Vid, fundado en el siglo XII y ubicado en la provincia de Burgos (norte de España), ha quedado parcialmente inundado como consecuencia de la crecida del río Duero a causa del tren de borrascas que afecta al país desde finales del año pasado.

Algunas dependencias de este monasterio, en la localidad de La Vid y Barrios y reconocido como Bien de Interés Cultural en 1991, se han visto afectadas por la crecida en los últimos días de las aguas del Duero, uno de los ríos principales y más caudalosos de España.

Según afirmó a EFE el padre Agustín Alcalde, prior de la comunidad agustina que regenta La Vid, la biblioteca -una de las joyas del cenobio al albergar una veintena de incunables, numerosos ejemplares del siglo XVI y un buen número de libros únicos- se encuentra a salvo porque está situada en la primera planta del edificio, adonde no ha llegado el agua.

No obstante, esta mañana se trabajó en proteger los más de tres kilómetros de bancos y estanterías que albergan su valiosa colección para evitar que pudieran verse afectados por la humedad.

El prior explicó que el sábado pasado por la tarde detectaron la entrada de agua desde el refrectorio e intentaron controlarlo con mantas.

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Sin embargo, cuando se levantaron el domingo se percataron de que la inundación había alcanzado mayores dimensiones y, en algunas zonas, alcanzaba los 40 centímetros de altura.

"No podíamos ni soñarlo. Hacía días que teníamos anegado el terreno del monasterio, unas 17 hectáreas, pero no esperábamos que entrara en el edificio. Una crecida como esta no se vive desde 1889", aseguró el religioso.

Ante ello, la comunidad agustina del Monasterio de la Vid y los bomberos se afanan en achicar el agua.

Así, esta mañana se procedió a bombear el agua de los claustros y ahora se trabaja en limpiar los restos de suciedad y humedad que han quedado para evitar que pueda verse deteriorado el inmueble.

El religioso espera que en una semana el monasterio pueda volver a su actividad normal y abrir al público.