Federico X visita Groenlandia en medio de crisis con EE.UU. por interés en isla ártica

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Copenhague, 17 feb (EFE).- El rey Federico X de Dinamarca iniciará mañana miércoles una visita de tres días a Groenlandia en medio de la crisis provocada por el interés de Estados Unidos en hacerse con ese territorio autónomo danés.

Las reiteradas declaraciones en los últimos meses del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acerca de que su país necesita esa isla ártica por motivos de seguridad nacional han situado al reino danés bajo una presión inusitada.

El anuncio a finales del mes pasado de un preacuerdo con la OTAN para reforzar la seguridad en el Ártico y el inicio de las reuniones del grupo de trabajo de alto nivel consensuado entre EE.UU., Dinamarca y Groenlandia han rebajado la tensión, pero no han alejado las fantasmas.

"Por desgracia, creo que el deseo es el mismo, es algo de lo que hemos hablado mucho. La presión sobre Groenlandia es completamente inaceptable", declaró el pasado fin de semana en la Conferencia de Seguridad de Múnich (Alemania) la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.

El presidente autonómico groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, resaltó también en el mismo foro que la situación sigue siendo "muy seria" y lamentó que Groenlandia se haya sentido amenazada por primera vez en su historia reciente y por un aliado, en referencia a Estados Unidos.

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En ese contexto, la visita de Federico X tiene un claro valor simbólico, al igual que la que hizo en abril del año pasado a la isla ártica, un mes después de la celebración de las elecciones autonómicas de las que salió el actual Gobierno, que agrupa a todo el independentismo moderado y a tres cuartas partes del Parlamento.

Aunque la mayoría de la población groenlandesa es favorable a la independencia, la presión estadounidense ha hecho que todos los partidos -salvo el opositor Naleraq, segunda fuerza parlamentaria- hayan aparcado sus pretensiones y reiterado su pertenencia al Reino de Dinamarca, que incluye también al otro territorio autónomo de las Islas Feroe.

Más allá de las discrepancias con Copenhague en cuestiones políticas o de varios polémicos casos en la relación con la antigua metrópolis, la Casa Real siempre ha gozado de gran popularidad en la isla ártica, sobre todo con la ahora reina emérita Margarita, aunque su primogénito también está muy ligado a ese territorio.

Federico ha visitado Groenlandia en decenas de ocasiones e incluso llegó a participar en su juventud en una expedición de tres meses en trineo en la que recorrió 2.500 kilómetros por el norte de la isla.

La Casa Real danesa no ha dado demasiados detalles del programa: el monarca llegará mañana a Nuuk, la capital, y será recibido por Nielsen y por el presidente del Parlamento groenlandés, Kim Kielsen.

Al día siguiente, viajará a la localidad de Maniitsoq, 140 kilómetros al norte de Nuuk y, al final de la jornada, volará a Kangerlussuaq, donde el viernes visitará a los alumnos de un programa de instrucción militar básica en el Ártico creado recientemente.

"Seguimos de cerca la situación y hablamos sobre ello con nuestros hijos, que nos hacen preguntas. También estamos muy atentos a todo el apoyo a Groenlandia, a los groenlandeses y al Reino de Dinamarca, en especial de nuestros aliados", dijo hace unas semanas Federico cuando se anunció la visita a la isla.

El monarca aseguró entonces ser consciente de que los groenlandeses habían estado "muy preocupados" por las amenazas de Trump y enfatizó que ésa es una cuestión de mucho interés para él.

"Hay que mantener alta la moral de los groenlandeses. Siento que están preocupados, así que para mí es una alegría llegar allí y poder encontrarme con ellos", afirmó.