La cadena perpetua al expresidente Yoon deja insatisfechos a sus defensores y detractores

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Seúl, 19 feb (EFE).- Tanto los simpatizantes como los detractores del expresidente surcoreano Yoon Suk-yeol, condenado este jueves a cadena perpetua por su declaración de la ley marcial, reaccionaron con sentimientos encontrados ante la sentencia, los primeros por considerarla excesiva y los segundos por verla insuficiente, habiendo preferido la más severa pena capital.

"Como ciudadano de una democracia, estoy decepcionado (con el fallo), pero solo es la primera instancia, así que lo acepto", dijo a EFE Koo Tae-gyun, de 64 años, un manifestante pro-Yoon.

Su compañera Lee Byong-soo, de 48 años, también expresó decepción, aunque coincidió en que el veredicto puede cambiar tras una posible apelación por parte del equipo defensor del depuesto mandatario.

Yoon fue sentenciado a cadena perpetua por su breve imposición de la ley marcial en diciembre de 2024, un acto que el tribunal calificó de insurrección por como se desarrolló, incluido el envío de tropas al Parlamento nacional.

El expresidente fue destituido en abril del año pasado y actualmente se encuentra en la cárcel.

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A diferencia de algunos de los simpatizantes del expresidente, que mostraron lágrimas al escuchar el fallo, un manifestante cuadragenario identificado como On expresó a este medio que el juicio estuvo influenciado por cuestiones políticas y que la condena a cadena perpetua se realizó para "complacer a ambos bandos", considerando que Yoon evadió la pena de muerte.

La pena capital tiene una moratoria de facto en el país desde 1997, aunque muchos de los críticos de Yoon consideraban que tal castigo tenía una importancia simbólica.

Entre los críticos con el expresidente, el quincuagenario Kim Seon-tae dijo que "esperaba la pena de muerte", aunque reconoció que es importante que Yoon haya sido sentenciado a cadena perpetua, y agregó que los indultos y reducciones de pena deberían ser excluidos de los actos de insurrección como el de Yoon para que no vuelvan a suceder.

"Es una sanción legítima, pero aun así me duele un poco que no haya sido más severa", dijo por su parte Lee Mi-jeong, una mujer de unos 50 años. "Por supuesto, se ha hecho justicia, así que es justo. Pero, sinceramente, no me siento del todo bien. Por un lado, estoy un poco triste", añadió.

Miles de personas se concentraron durante la jornada del veredicto a Yoon, unas reuniones que tuvieron lugar bajo un amplio despliegue policial, con barreras y controles en los accesos al tribunal, ante el temor de posibles disturbios.